En el cuarto día del Debate General de la octogésima primera Asamblea General de las Naciones Unidas, México llevó a la tribuna de la ONU un balance de los avances que, según dijo el canciller Roberto Velasco Álvarez, ha alcanzado el país en materia de bienestar, seguridad, empleo e igualdad, y expuso los principios que guían su política exterior.
Velasco habló en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum y planteó ante las delegaciones de los países miembros la visión de un México que, afirmó, busca mejorar las condiciones de vida de su población, ampliar derechos y fortalecer sus capacidades propias. La Asamblea General celebra este año su 81.º periodo de sesiones, cuyo debate general se desarrolla del 22 al 26 y el 28 de septiembre bajo el lema “Restaurar la confianza y gestionar la transformación a fin de que las Naciones Unidas generen resultados para todos”.
“Mi país viene a compartir la experiencia de una nación que decidió demostrar en los hechos que se puede mejorar la calidad de vida de la gente, ampliando sus derechos y su capacidad para ejercerlos. Permítanme destacar los avances alcanzados. El primer hecho es la reducción de la pobreza.”
Bienestar, infraestructura y seguridad
Como primer punto, el canciller destacó la reducción de la pobreza. Señaló que entre 2018 y 2024 más de 13 millones de personas salieron de esa condición y que los Programas para el Bienestar beneficiarían en 2026 a 42.8 millones de personas. Esta última cifra también ha sido reportada por Presidencia, que señaló que al cierre de este año los programas alcanzarán a 42.8 millones de mexicanas y mexicanos, con una inversión social de un billón de pesos.
A este esfuerzo sumó la inversión en infraestructura. Velasco mencionó proyectos en energía, transporte, agua, salud, educación y tecnologías emergentes. El Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar contempla 5.6 billones de pesos entre 2026 y 2030 para ocho sectores estratégicos: energía, trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos.
En seguridad, el canciller afirmó que los homicidios dolosos se habían reducido alrededor de 51 por ciento entre septiembre de 2024 y julio de 2026. La cifra coincide con los datos presentados previamente por el Gobierno de México, que reportó una caída del promedio diario de 86.9 a 42.5 homicidios en ese periodo.
Velasco vinculó ese resultado con una estrategia que combina atención a las causas de la violencia, educación, empleo, inteligencia, investigación, fortalecimiento institucional y presencia del Estado.
“México combina educación y empleo para las juventudes con inteligencia, investigación, fortalecimiento de las instituciones y presencia del Estado donde antes había abandono. Hoy podemos decir con orgullo que nuestros avances en seguridad distinguen a México en el escenario internacional. Por eso sostenemos ante esta Asamblea una verdad que ofrecemos a todos los pueblos. La paz no se decreta ni se impone, se construye con justicia social.”
El tercer eje fue el empleo. El canciller destacó que el salario mínimo acumula un incremento real de 154 por ciento desde 2018 y que alcanzó su mayor poder adquisitivo en más de cuatro décadas. El dato coincide con información de la Secretaría del Trabajo, que reporta una recuperación real acumulada de 154 por ciento desde 2018.
Velasco también presentó como un cambio histórico que, por primera vez en dos siglos de vida independiente, México es gobernado por una mujer. Destacó además la integración de un gabinete y un Congreso paritarios y la incorporación de la igualdad sustantiva como mandato constitucional.”
Una política exterior soberana e independiente
Después del balance sobre México, la intervención se concentró en la política exterior.
Velasco defendió el carácter soberano e independiente de la política exterior mexicana y reivindicó la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de las controversias, la igualdad jurídica de los Estados y el respeto al derecho internacional.
El canciller sostuvo que estos principios están vinculados con la propia Constitución mexicana y con los fundamentos de las Naciones Unidas.
“México no necesita adaptar su política exterior a la Carta de las Naciones Unidas, pues la lleva escrita en su Constitución. Cuando mi país defiende el multilateralismo cumple un mandato constitucional. Es la presencia de Benito Juárez, de Venustiano Carranza y de Genaro Estrada. Tres nombres, una misma convicción.”
En materia de seguridad internacional, Velasco insistió en que la cooperación debe realizarse bajo cuatro principios que, dijo, orientan a México: respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua, y cooperación sin subordinación.
Frente a los conflictos internacionales, el canciller afirmó que el derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza y que la población civil debe ser protegida.
“El derecho como única fuerza legítima entre las naciones. Esa convicción no admite excepciones ni destinatarios selectivos. Frente a los conflictos internacionales en curso México mantiene una posición firme. El derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza. La población civil debe de ser protegida. La integridad territorial de las naciones debe ser respetada y toda controversia debe encontrar cauce en el diálogo, la negociación y la paz.”
Palestina y Cuba
En este marco, Velasco reiteró la defensa de México de una solución de dos Estados para el conflicto entre Israel y Palestina y el reconocimiento del Estado palestino y del derecho de su pueblo a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas.
“Por eso México ha defendido durante décadas la solución de dos estados y reconoce al Estado de Palestina con el derecho de su pueblo a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas.”
También reiteró la solidaridad mexicana con Cuba y el rechazo al embargo y a las medidas económicas unilaterales que, sostuvo, son contrarias a la Carta de las Naciones Unidas.
Velasco añadió que México continuará enviando ayuda humanitaria para atender las necesidades más urgentes de la población cubana.
México apuesta por el multilateralismo y una ONU renovada
El fortalecimiento del multilateralismo ocupó otro de los espacios centrales del discurso.
Velasco señaló que México y Noruega impulsaron el grupo UN80 Global en apoyo a la reforma emprendida por el secretario general de Naciones Unidas, orientada a construir una organización más eficaz y transparente. También destacó el trabajo de México, Catar, Noruega y Suiza para fortalecer las capacidades de mediación de la ONU.
“Cada conflicto que la diplomacia previene vale más que todos los que la fuerza pretende resolver.”
El canciller sostuvo que las Naciones Unidas enfrentan el reto de renovarse para cumplir con su mandato fundacional, proteger los derechos humanos, atender a las poblaciones vulnerables y asegurar la vigencia del derecho internacional.
La intervención también incluyó una referencia a América Latina y el Caribe, región que México considera debe preservar su carácter de zona de paz, así como fortalecer espacios de cooperación como la CELAC y la Alianza del Pacífico.
“También en las Naciones Unidas es tiempo de mujeres”
Al hablar sobre el futuro de la organización, Velasco se refirió a la próxima renovación de la Secretaría General y planteó una mayor presencia de mujeres en el liderazgo de Naciones Unidas.
“Pronto tendremos una nueva persona al frente de la Secretaría General. México lo sostiene con claridad, también en las Naciones Unidas es tiempo de mujeres.”
Para cerrar su intervención, el canciller recurrió a una frase del diplomático y humanista mexicano Alfonso Reyes, con la que resumió la visión que, dijo, guía la política exterior del país:
“La única manera de ser provechosamente nacional consiste en ser generosamente universal. Esa es la vocación de nuestra política exterior.”



