Su salida ocurrió después de una primera conferencia de prensa de apenas 14 minutos y cuestionamientos sobre sus credenciales profesionales; el mandatario dijo que la prensa la había tratado injustamente.
Katie Zacharia dejó el cargo de secretaria de prensa de la Casa Blanca apenas cinco días después de asumirlo, en medio de las críticas a su primera comparecencia ante los medios y las dudas sobre su trayectoria profesional.
La salida de Zacharia se conoció el viernes 16 de octubre, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pusiera públicamente en duda su continuidad y le sugiriera reconsiderar si quería permanecer en el puesto. Aunque el mandatario dijo que hablaría con ella antes de tomar una decisión definitiva, posteriormente se informó que la funcionaria dejaría el cargo.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, Zacharia fue apartada de la portavocía tras una semana marcada por cuestionamientos sobre su desempeño y sus credenciales. La propia funcionaria se despidió en redes sociales con un mensaje en el que agradeció a Trump la oportunidad de trabajar para su administración.
“Fue un honor trabajar para él”, escribió, al describir al presidente como un hombre amable, generoso, reflexivo y trabajador.
Una primera conferencia de 14 minutos
Zacharia asumió el cargo el lunes 12 de octubre, después de que Trump anunciara su nombramiento el día 9, como sucesora de Karoline Leavitt.
Su primera y única conferencia de prensa se realizó el martes 13 de octubre y duró alrededor de 14 minutos. Durante la sesión respondió preguntas de apenas tres periodistas y comenzó su intervención destacando los logros de la administración Trump.
La brevedad de la comparecencia y las dificultades para responder algunas preguntas generaron críticas sobre su preparación para el puesto, que implica responder a los cuestionamientos de la prensa sobre las decisiones y declaraciones del Gobierno estadounidense.
Tras esa intervención, Zacharia acompañó a Trump en actos políticos, pero no volvió a encabezar una conferencia de prensa.
Cuestionamientos sobre sus credenciales como abogada
Otro factor que marcó su breve gestión fueron las dudas sobre su presentación profesional como abogada. Zacharia estudió Derecho en la Universidad Pepperdine, en California, pero reconoció que no aprobó el examen de habilitación profesional requerido para ejercer como abogada en Estados Unidos.
La funcionaria sostuvo que había utilizado ese término en el contexto de sus análisis jurídicos y afirmó que trabajó en asuntos legales en China, donde se mudó con su esposo después de graduarse.
Las explicaciones no detuvieron las críticas. La controversia también llegó a medios conservadores, incluido Fox News, donde el conductor Sean Hannity la cuestionó sobre su trayectoria.
Antes de ser nombrada secretaria de prensa, Zacharia había trabajado en comunicación para Trump Media and Technology Group y tuvo una etapa en el Departamento de Seguridad Nacional durante la segunda administración de Trump.
Trump cuestionó que continuara en el cargo
Horas antes de conocerse su salida, el presidente afirmó que Zacharia había recibido un trato injusto por parte de los medios y dijo que no quería que soportara la presión de la cobertura periodística.
“Le dije: ‘Si yo fuera tú, me lo replantearía’”, declaró Trump al referirse a una conversación con su portavoz. También señaló que deseaba que ella pudiera tener una buena vida y que no necesitaba permanecer en un puesto sometido a un escrutinio constante.
La salida de Zacharia se convirtió en uno de los cambios más breves en la estructura de comunicación de la Casa Blanca. Por el momento, Trump no había anunciado formalmente a una persona para sustituirla.



