La huelga que mantiene suspendidas las actividades académicas en la Universidad de Sonora (Unison) cumplió más de tres semanas sin que hasta ahora exista un acuerdo definitivo entre el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (STAUS) y la Rectoría, aunque en los últimos días ambas partes han retomado las negociaciones para buscar una salida al conflicto.
El paro estalló el pasado 14 de mayo luego de que los integrantes del STAUS, organización que representa a profesores e investigadores de la institución, rechazaran las propuestas salariales y contractuales presentadas por la Universidad durante el proceso de revisión laboral de este año.
La Universidad de Sonora cuenta con dos organizaciones sindicales. Por un lado, el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (STAUS), que agrupa al personal docente e investigador; y por otro, el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (STEUS), que representa al personal administrativo y de servicios. El conflicto actual corresponde exclusivamente al STAUS, mientras que el STEUS resolvió previamente su propia revisión contractual.
Entre las principales demandas de los académicos se encuentran un incremento salarial superior al ofrecido por la institución, mejoras en prestaciones laborales, atención a temas relacionados con la carga de trabajo y avances en materia de jubilaciones y pensiones.
Durante las últimas semanas, el sindicato ha realizado diversas acciones para exigir una solución al conflicto, entre ellas un plantón frente al Palacio de Gobierno de Sonora y jornadas de huelga de hambre escalonada para visibilizar sus demandas.
Sin embargo, las negociaciones registraron un nuevo impulso esta semana luego de que el STAUS entregó una propuesta actualizada a la Rectoría encabezada por Dena Camarena Gómez, con el propósito de acercar posiciones y avanzar hacia un acuerdo.
De acuerdo con la dirigencia sindical, uno de los planteamientos consiste en reasignar recursos contemplados para otros conceptos contractuales con el fin de fortalecer el incremento directo al salario. La medida permitiría elevar la propuesta salarial del 4 al 5 por ciento, cifra menor a la demanda inicial presentada al inicio de la negociación.
El sindicato ha señalado que esta propuesta representa un esfuerzo para flexibilizar su postura y facilitar una salida al conflicto, aunque insiste en que la negociación también debe contemplar otros temas laborales pendientes.
Por su parte, la Rectoría ha expresado disposición para continuar el diálogo dentro de los límites presupuestales establecidos para las universidades públicas del país, cuyo referente salarial para este año ronda el 4 por ciento.
En paralelo, representantes sindicales han sostenido reuniones con autoridades del Gobierno de Sonora para explorar alternativas que contribuyan a destrabar el conflicto y generar condiciones para una eventual solución.
Mientras continúan las mesas de negociación, miles de estudiantes permanecen a la espera de que se alcance un acuerdo que permita reanudar las actividades académicas y administrativas en la máxima casa de estudios de la entidad.
Aunque ambas partes han manifestado voluntad de diálogo, hasta el momento no existe una fecha definida para el levantamiento de la huelga, por lo que las conversaciones continúan en busca de consensos que permitan poner fin a uno de los conflictos laborales más importantes que enfrenta actualmente la Universidad de Sonora.



