La iniciativa de AMITI, Generation México e IDR University apuesta por vincular la capacitación tecnológica con las necesidades de las empresas. En sus dos primeras generaciones, 322 jóvenes fueron capacitados y 234 consiguieron empleo.
La transformación tecnológica está modificando las habilidades que demanda el mercado laboral y plantea un desafío para la formación de las nuevas generaciones: preparar talento capaz de incorporarse a una economía cada vez más digitalizada.
En este contexto, la iniciativa Abriendo Puertas, impulsada por la Asociación Mexicana de la Industria de Tecnologías de Información (AMITI), prepara su tercera generación con el objetivo de formar a cerca de 400 jóvenes en habilidades tecnológicas y ampliar sus oportunidades de incorporación al mercado laboral.
El proyecto articula la participación de empresas del sector tecnológico con organizaciones especializadas en capacitación y empleabilidad, entre ellas Generation México e IDR University. El propósito es acercar los procesos de formación a las necesidades reales de la industria y reducir la distancia entre las competencias que tienen los jóvenes y los perfiles que requieren las compañías.
La urgencia de este tipo de iniciativas se refleja en los cambios del mercado de trabajo. De acuerdo con el Barómetro de la IA en el mundo laboral 2026 de PwC, las ofertas de empleo en México que solicitan conocimientos de inteligencia artificial pasaron de 33 mil en 2024 a 68 mil en 2025.
A su vez, el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial estima que 40% de las habilidades centrales de los trabajadores en México cambiarán entre 2025 y 2030. Estas proyecciones evidencian que la transformación digital no solamente exige nuevas tecnologías, sino también nuevas capacidades profesionales y modelos de formación continua.
Formación conectada con el empleo
Uno de los elementos centrales de Abriendo Puertas es la participación directa de las empresas. AMITI tiene la función de articular la colaboración con compañías del sector tecnológico e incorporar sus necesidades de talento a los procesos de capacitación.
A través de este esquema, las empresas pueden intervenir en la identificación de los perfiles profesionales que requiere la industria, impartir talleres, ofrecer mentorías y acercar oportunidades laborales a los participantes.
Por su parte, Generation México coordina la formación y el acompañamiento para la empleabilidad, con una metodología que busca convertir las habilidades adquiridas en oportunidades concretas de trabajo.
Mercedes de la Maza, directora general de Generation México, destacó que la capacitación debe ir más allá del desarrollo de conocimientos técnicos y estar vinculada con oportunidades reales de empleo.
La experiencia de esta organización respalda la importancia de ese modelo: sus indicadores señalan que 84% de sus egresados consigue empleo durante los seis meses posteriores a su graduación.
Más de 230 jóvenes consiguieron empleo
Desde su creación en 2024, Abriendo Puertas ha desarrollado dos generaciones de formación, con una inversión acumulada de 10.2 millones de pesos.
En la primera generación participaron 13 aliados, se capacitó a 100 jóvenes y se reportaron 80 colocaciones laborales. En la segunda participaron 15 aliados, se registraron 246 jóvenes, de los cuales 222 concluyeron su capacitación y 154 consiguieron empleo.
En conjunto, ambas generaciones capacitaron a 322 jóvenes y reportaron 234 colocaciones laborales, resultados que muestran el potencial de vincular la preparación tecnológica con las necesidades de contratación de las empresas.
Para su tercera generación, la iniciativa busca ampliar la red de colaboración y sumar entre 20 y 25 compañías interesadas en participar en la formación y vinculación de talento. Entre los siguientes pasos se contempla renovar el acuerdo entre Generation México e IDR University y dar continuidad al proyecto mediante financiamiento internacional.
El reto de cerrar la brecha de habilidades digitales
El desafío de Abriendo Puertas se inscribe en una transformación más amplia: la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización están redefiniendo los perfiles profesionales y las oportunidades de empleo.
En México, ampliar el acceso de los jóvenes a estas competencias representa una oportunidad para fortalecer el capital humano, mejorar las posibilidades de inserción laboral y responder a las necesidades de una industria tecnológica en expansión.
La iniciativa plantea que la formación no puede desarrollarse de manera aislada de los sectores productivos. La participación empresarial, el acompañamiento educativo y la vinculación laboral son piezas necesarias para que las nuevas generaciones puedan incorporarse a los empleos que están surgiendo con la transformación digital.
Más que capacitar a 400 jóvenes, el reto será consolidar un modelo de colaboración que permita convertir el desarrollo de habilidades tecnológicas en movilidad laboral y mayores oportunidades de participación en la economía digital.





