- Hacienda y el Tesoro acuerdan intensificar intercambio de información financiera
- Reiteran respeto a la soberanía en acciones conjuntas
En un contexto de creciente presión internacional para combatir el lavado de dinero y el tráfico de drogas, México y Estados Unidos reforzaron su cooperación bilateral en materia financiera y de seguridad.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, sostuvo un encuentro con el titular del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, con el objetivo de fortalecer el intercambio de información para frenar operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Durante la reunión, ambos funcionarios coincidieron en la necesidad de consolidar mecanismos de colaboración que permitan detectar flujos financieros vinculados a actividades ilegales, en particular aquellos relacionados con el narcotráfico.
Cooperación con énfasis en soberanía
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la reafirmación de que la cooperación bilateral se mantendrá bajo un principio de respeto a la soberanía de México, privilegiando el diálogo institucional y la coordinación entre autoridades.
Este enfoque cobra relevancia en un contexto donde la colaboración en materia de seguridad y finanzas ha sido objeto de debate por sus implicaciones en la autonomía de las decisiones nacionales.
Minerales críticos y agenda regional
Además de los temas de seguridad financiera, los funcionarios abordaron prioridades compartidas en el Plan de Acción Estados Unidos-México sobre minerales críticos, un sector estratégico para la transición energética y el desarrollo tecnológico.
La conversación también incluyó temas regionales y financieros de interés mutuo, en un momento en que ambos países buscan fortalecer su integración económica y su capacidad de respuesta ante desafíos globales.
Fortalecer el sistema financiero
Ambas partes coincidieron en que el diálogo cercano permitirá avanzar en acciones conjuntas para preservar la integridad del sistema financiero, tanto a nivel nacional como internacional.
En este sentido, el intercambio de información y la coordinación institucional se perfilan como herramientas clave para enfrentar delitos financieros que trascienden fronteras.



