México enfrenta un escenario de bajo crecimiento, mayor presión sobre las finanzas públicas y cambios demográficos que podrían limitar su capacidad productiva en los próximos años, advirtió un análisis de Banamex.
Durante una reunión con medios, especialistas de la institución estimaron que el crecimiento potencial de la economía mexicana se encuentra por debajo de 2% y proyectaron una expansión de alrededor de 1.7% a partir de 2027, frente a un crecimiento cercano a 1.4% para este año.
Uno de los principales focos de atención es la deuda pública. Los especialistas señalaron que su crecimiento se aceleró desde 2020, impulsado por déficits públicos elevados, y alcanzó un máximo de 5.8% del PIB en 2024. Aunque descartaron que México enfrente actualmente una crisis fiscal, advirtieron que postergar decisiones estructurales reduce el margen de maniobra y aumenta los riesgos ante un eventual choque externo.
Entre los factores que deberán atenderse identificaron la situación financiera de Pemex, el bajo crecimiento económico, el fortalecimiento de los ingresos públicos y una revisión de la eficiencia del gasto.
En materia cambiaria, Banamex mantuvo su estimación de 17.60 pesos por dólar para el cierre de 2026, aunque señaló que el peso continúa apreciado frente a su promedio histórico en términos reales, calculado alrededor de 19.50 pesos por dólar. Los especialistas consideraron que la reciente depreciación responde, entre otros factores, al entorno internacional de tasas de interés y a una reacción rezagada del tipo de cambio frente a diversos riesgos acumulados.
Respecto al Banco de México, estimaron que el umbral para volver a subir las tasas es elevado debido a que la inflación se mantiene relativamente contenida y el crecimiento económico es débil. La institución prevé que la tasa de referencia permanezca alrededor de 6.5% en el corto plazo.

El factor demográfico
Otro de los temas destacados fue el cambio demográfico. México mantiene una población relativamente joven, pero la reducción de la fecundidad y el aumento de la población adulta mayor comenzarán a modificar la disponibilidad de trabajadores y, con ello, el potencial de crecimiento.
Los especialistas señalaron que la tasa global de fecundidad pasó de alrededor de 2.1 hijos por mujer en 2018 a 1.6 en 2023, por debajo de la tasa de reemplazo poblacional.
A largo plazo, una menor población en edad de trabajar podría convertirse en una restricción para el crecimiento, particularmente si no se compensa con mayor inversión, productividad y formación de capital humano.
Nearshoring: oportunidad con límites
Banamex también identificó al nearshoring como una de las principales oportunidades para elevar el crecimiento de México, aunque advirtió que su aprovechamiento dependerá de condiciones como certidumbre para la inversión, infraestructura, energía, agua, transporte y capital humano.
Un fenómeno particularmente visible es el crecimiento de las exportaciones de equipo electrónico asociado a centros de datos. Sin embargo, los especialistas señalaron que buena parte de esta actividad corresponde a procesos de ensamblaje, por lo que su valor agregado es menor que el de industrias como la automotriz.
En este contexto, Chihuahua, Jalisco y Baja California destacan por el crecimiento de sus exportaciones vinculadas a esta actividad, aunque ese dinamismo todavía no se refleja con la misma intensidad en sus tasas de crecimiento del PIB.
Plan México y confianza empresarial
Sobre el Plan México, Banamex consideró positiva la existencia de una estrategia para impulsar el crecimiento y atraer inversión, pero señaló que persiste un factor clave: la confianza empresarial.
La institución destacó que México busca elevar la inversión hasta alrededor de 25% del PIB, pero los niveles actuales se encuentran cerca de 20%. En su lectura, mejorar la certidumbre y las condiciones para la inversión privada será determinante para alcanzar esa meta.
En cuanto a la relación entre Estados Unidos y China, Banamex señaló que la rivalidad entre ambas potencias continuará y podría limitar una mayor integración de México con China. Al mismo tiempo, podría profundizar la integración con Estados Unidos, aunque con el riesgo de aumentar la dependencia económica respecto de ese mercado.
El diagnóstico general apunta a una economía mexicana que conserva estabilidad macroeconómica, pero enfrenta un crecimiento potencial más bajo, mayores presiones fiscales y un cambio demográfico acelerado. Para Banamex, el desafío será convertir oportunidades como el nearshoring y la inversión privada en mayor productividad y crecimiento sostenido.



