En un momento marcado por la desaceleración global, la reconfiguración de las cadenas productivas, un entorno internacional complejo y las políticas trumpistas la Ciudad de México dio un paso estratégico con la instalación del Comité Promotor de Inversiones, un mecanismo que busca traducir el discurso económico en proyectos concretos, inversión real y empleo formal.
El encuentro, realizado en el Museo de la Ciudad de México, reunió a empresarias, empresarios y funcionarios federales y locales, convocados por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien subrayó que la capital del país tiene una tarea clara: construir el Plan México, capítulo Ciudad de México, con énfasis en el impulso a la inversión productiva como eje de fortalecimiento económico.

La instalación del comité fue encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, como parte de una estrategia nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, orientada a acelerar, facilitar y promover la inversión tanto extranjera como nacional en todas las entidades federativas.
Ebrard explicó que estos comités no buscan quedarse en anuncios o buenas intenciones, sino identificar proyectos específicos de inversión que contarán con respaldo directo del Gobierno federal, con el objetivo de destrabar procesos, acompañar la gestión y evitar que la promoción económica se diluya en la burocracia.

El Secretario dijo que actualmente, México cuenta con un portafolio de inversión superior a los 300 mil millones de dólares, de los cuales más del 60 por ciento corresponde a inversión extranjera. Sin embargo, el énfasis —particularmente para la capital— está puesto en fortalecer la inversión nacional y dirigirla hacia sectores estratégicos que generen valor agregado y empleo bien remunerado y se conviertan en motores del Plan México .
Para la jefa de Gobierno, el objetivo es claro: que la inversión en la Ciudad de México se traduzca en empleos formales, bien pagados y con prestaciones, como la vía más efectiva para combatir la pobreza. “Ningún programa social sustituye lo que da un empleo”, afirmó, al destacar las ventajas competitivas de la capital en infraestructura, conectividad y capital humano.
Durante el intercambio, el sector empresarial planteó con franqueza los obstáculos que persisten. Entre ellos, la necesidad de mejorar la imagen urbana en los trayectos desde los aeropuertos hacia zonas hoteleras, así como lograr que los permisos y autorizaciones ya avalados en los niveles altos de gobierno realmente bajen a los niveles operativos, evitando trámites interminables y la discrecionalidad administrativa .

La empresaria Elvira Daniel Kabbaz Zaga sintetizó una percepción compartida: existe apertura y voluntad política, pero el reto está en la ejecución. El “cuello de botella” no es la falta de diálogo, sino la dificultad para que las decisiones se materialicen sin retrocesos administrativos.
Las empresarias y empresarios de la Ciudad de México manifestaron sus necesidades como la urgencia de una mesa de tramites y asuntos regulatorios, devolución del IVA, seguridad, infraestructura entre otros.
Como parte del proceso, se anunció que el 4 de febrero se realizará una reunión nacional de los comités de inversión en el Museo Nacional de Antropología, con la participación de alrededor de mil 200 empresarias y empresarios, donde se presentarán los proyectos prioritarios y se coordinarán acciones entre el sector público y privado.
La reciente instalación del Comité Promotor de Inversiones de la Ciudad de México podría verse como un paso técnico más dentro de la agenda económica del gobierno. Sin embargo, cuando se enmarca en la llamada telefónica que la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo este jueves con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la iniciativa adquiere un significado mucho más profundo: es parte de una trama estratégica donde inversión, comercio y soberanía nacional se entrelazan de forma inseparable. En ese contexto, la apuesta del gobierno federal y de la Ciudad de México es clara: pasar de la narrativa a los resultados, y hacer de la inversión un verdadero motor de desarrollo, innovación y cohesión social que pueda hacer de esta Ciudad un ente más competitivo.



