La décima edición recorrió Paseo de la Reforma desde la Diana Cazadora hasta el Zócalo, con la participación de más de 4 mil personas, 12 carros alegóricos y dos globos monumentales. La celebración rindió homenaje a Nellie Campobello, Juan Rulfo, Juan Gabriel y Emilio “El Indio” Fernández.
Un millón 600 mil personas asistieron al Décimo Gran Desfile de Día de Muertos de la Ciudad de México, que este sábado recorrió Paseo de la Reforma hasta llegar al Zócalo capitalino, con la participación de más de 4 mil personas organizadas en comparsas, colectivos artísticos, bandas musicales y carros alegóricos.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la celebración, que comenzó a las 14:00 horas en la Diana Cazadora y reunió más de 47 proyectos participantes, entre ellos 12 carros alegóricos y dos globos monumentales.
“¡Que viva el Día de Muertos! En la Ciudad de México, hasta la muerte se viste de vida. Aquí tenemos alegría, memoria, tradición y raíces que se expresan en este Gran Desfile y en cada una de las actividades que llenan de orgullo a nuestra ciudad”, expresó Brugada en un mensaje difundido después del evento.
La mandataria capitalina definió esta conmemoración como una expresión de la memoria y la identidad colectiva. “El Día de Muertos es una rebelión contra el olvido”, afirmó, al destacar que los altares, las festividades comunitarias y las manifestaciones artísticas mantienen vivo el recuerdo de quienes ya partieron.
Uno de los ejes de esta décima edición fue el homenaje a cuatro figuras de la cultura mexicana: la bailarina, escritora y coreógrafa Nellie Campobello; el escritor Juan Rulfo; el cantautor Juan Gabriel, y el cineasta Emilio “El Indio” Fernández.
Campobello fue recordada con una calaverita monumental, a 40 años de su fallecimiento; mientras que un globo monumental rindió homenaje a Juan Rulfo, en el marco del 50 aniversario de su muerte.
El cine mexicano estuvo presente con el carro alegórico “María Candelaria”, dedicado a Emilio “El Indio” Fernández, también a 40 años de su fallecimiento. La música recordó a Juan Gabriel, a una década de su muerte, con las propuestas “El gran concierto” y “Mojigangas Amor Eterno”, de las agrupaciones La Roblera y De la Noche.
El desfile también incorporó expresiones culturales de distintas regiones del país. Entre ellas destacaron “Pomuch: Memoria Viva”, de Campeche; “Cantares de mi lago”, de Michoacán; la Danza de Tecuanes Azules, de San Juan Ixhuatepec, y las comparsas de catrinas regionales, Apaches y Costeños de Tonatico.
Las representaciones incluyeron referencias a los mitos y las culturas mesoamericanas, como “Tz’ak-b’u Ajaw, La Reina Roja vuelve del Xibalbá”, “Mayahuel de la muerte nace el elixir” y “Retorno ancestral”. También se presentó “Ajolote, guardián del recuerdo”, en alusión a uno de los animales emblemáticos del territorio lacustre de la capital.
Entre los proyectos participantes figuraron propuestas de colectivos e instituciones como “El panadero con el pan”, del Colectivo Última Hora; “Cempasúchil en el suelo de conservación”, de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural; “Abasto de Ánimas”, de la Central de Abasto, y “Altarcito: México florece en la memoria de su infancia”, de UNICEF.
La música acompañó el recorrido con agrupaciones como Búhos Marching Band México, Ollín Marching Band, Batalá México y la Batucada de la Secretaría de Cultura capitalina. También participaron colectivos de PILARES y UTOPÍAS, así como representaciones de las embajadas de Indonesia y China y una comparsa México-Colombia.
El Instituto Mexicano del Sonido participó como invitado especial en esta edición, en la que convivieron expresiones tradicionales y contemporáneas para celebrar el Día de Muertos.
Con el arribo de los contingentes al Zócalo, concluyó el recorrido que convirtió nuevamente las calles del centro de la capital en un espacio de encuentro para la música, la danza y la memoria de quienes ya no están.



