La investigación de Movimiento STEM identificó 512 iniciativas de educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas; señala que la vinculación estratégica es uno de los principales desafíos para ampliar su impacto. El diagnóstico fue presentado en la Secretaría de Ciencia, como parte del inicio de México STEM Week.
México cuenta con iniciativas para impulsar la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas en las 32 entidades del país, pero su crecimiento y alcance dependen de que escuelas, gobiernos, empresas, organizaciones civiles y familias fortalezcan sus vínculos y trabajen con objetivos comunes.
Esta es una de las principales conclusiones del estudio Ecosistemas STEM en México: mapeo de actores y bases para el cambio sistémico, presentado este jueves en la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), en el marco del inicio de México STEM Week, una semana dedicada a promover la educación en estas áreas.
La investigación fue realizada por Movimiento STEM, en alianza con Promotora Social México y Telcel, con el propósito de identificar a quienes impulsan la formación de habilidades STEM en el país, conocer cómo se relacionan y reconocer las oportunidades para construir una agenda de colaboración que permita ampliar los resultados de sus proyectos.
Durante la presentación, Ofelia Angulo, directora general de Promoción e Incidencia de la Ciencia y las Humanidades de la Secihti, destacó la importancia de contar con un diagnóstico que permita conocer quiénes participan en este ecosistema, qué actividades realizan y dónde existen áreas de oportunidad.
Explicó que el mapeo de actores va más allá de integrar un directorio, pues permite identificar quién hace qué, dónde y con quién, además de reconocer los vacíos que requieren atención.
Angulo también se refirió al concepto STEM y al signo de más que acompaña esta denominación. STEM corresponde a ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas; el signo + incorpora las artes, las humanidades y el pensamiento filosófico y científico, una perspectiva que dialoga con el enfoque de la propia Secretaría de Ciencia.
Un ecosistema que involucra a todos los sectores
Fátima Mase, investigadora líder del estudio, y Laura Segura, gerente de Fortalecimiento Institucional de Movimiento STEM, explicaron que el concepto de ecosistema comprende a todas las personas y organizaciones que, de manera intencional o no, inciden en el desarrollo y aprovechamiento de habilidades STEM.
Esto incluye desde madres y padres de familia que impulsan a niñas y niños a participar en actividades científicas o clases de robótica, hasta escuelas, universidades, organizaciones de la sociedad civil, empresas que financian proyectos y compañías que capacitan a sus trabajadores para aprovechar nuevas tecnologías.
Para identificar a estos actores, el equipo de investigación realizó 22 entrevistas semiestructuradas con especialistas de distintos sectores y, mediante búsquedas automatizadas apoyadas en inteligencia artificial, localizó alrededor de 900 iniciativas. Después de revisar manualmente su existencia y vigencia, identificó 512 proyectos que cumplían con las características establecidas para el estudio.
De ese universo, profundizó en 65 iniciativas mediante cuestionarios para conocer sus actividades, formas de medir resultados, principales obstáculos y necesidades de vinculación. También examinó seis casos considerados exitosos por su capacidad de colaboración y realizó un sondeo entre más de mil 300 personas cercanas a la comunidad STEM.
Las investigadoras aclararon que el mapeo constituye una primera aproximación, pues la búsqueda automatizada permitió identificar principalmente iniciativas con presencia activa en internet. Por ello, pueden quedar fuera proyectos locales de docentes, escuelas y comunidades que realizan actividades educativas sin contar con plataformas o difusión digital.
Entre los hallazgos, el estudio encontró que los 32 estados tienen al menos cinco iniciativas de educación STEM identificadas. Sin embargo, esta presencia no significa que las oportunidades estén distribuidas de manera homogénea en todo el territorio, pues todavía es necesario conocer qué ocurre a nivel de municipios, localidades y escuelas.
Para considerar que una iniciativa forma parte del ecosistema STEM, las investigadoras establecieron tres características: debe estar orientada a resolver un problema real, utilizar metodologías activas que permitan poner en práctica los conocimientos y estar alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La vinculación, uno de los principales retos
Uno de los resultados más relevantes fue identificar que la vinculación estratégica es una de las necesidades más importantes para las organizaciones que trabajan en educación STEM.
En el análisis de las 65 iniciativas, sus representantes señalaron dificultades para acceder a las escuelas, establecer convenios, encontrar interlocutores con capacidad de decisión y conseguir mecanismos de financiamiento. También plantearon la necesidad de contar con espacios de encuentro, planes de trabajo y una relación más cercana con las autoridades gubernamentales.
El estudio encontró, además, una relación entre la evaluación de resultados y el nivel de vinculación de las organizaciones. Aquellas que reportaron medir su impacto se relacionaban, en promedio, con 4.6 tipos de actores, frente a 3.8 entre las que no realizaban esta evaluación.
Aunque las investigadoras precisaron que estos datos no permiten afirmar que medir el impacto provoque una mayor vinculación, sí muestran una asociación relevante. También advirtieron que las formas de evaluación son distintas: algunas organizaciones contabilizan a las personas atendidas, mientras otras miden los aprendizajes y el desarrollo de habilidades.
El análisis de seis experiencias permitió reconocer cinco elementos comunes en los casos de colaboración considerados exitosos: mecanismos que garanticen la continuidad de los proyectos; medición de resultados e impacto; participación de las autoridades educativas para ampliar su alcance; relación con equipos técnicos que dé permanencia a las iniciativas ante cambios de gobierno, y formación que combine conocimientos técnicos con habilidades socioemocionales, confianza y motivación.
Entre los casos examinados se encuentran la red Futuras STEM, Exposciencias, Laboratoria, la Fundación del Empresariado Chihuahuense (FECHAC), Fundación Instituto Natura, UNESCO y Jalisco Academy, experiencias que muestran distintas formas de colaboración entre instituciones, empresas, gobiernos y comunidades educativas.
Recomendaciones para fortalecer la educación STEM
A partir de los resultados, Movimiento STEM planteó recomendaciones dirigidas a cuatro grupos de actores: gobierno federal, gobiernos locales, escuelas y organizaciones de la sociedad civil, así como medios de comunicación y sector privado.
Para el gobierno federal, propuso establecer reglas claras que faciliten la participación de iniciativas externas en las escuelas, incorporar de manera transversal las habilidades STEM en los planes de estudio con perspectiva de género, desarrollar criterios comunes para reportar resultados y explorar incentivos fiscales a la capacitación.
A los gobiernos estatales y municipales recomendó impulsar fondos público-privados que permitan sostener los proyectos más allá de los cambios de administración, crear directorios de iniciativas y ofertas educativas STEM, y establecer áreas responsables y lineamientos para dar seguimiento a estas acciones.
En cuanto a las escuelas y organizaciones civiles, planteó fortalecer la medición de resultados, incorporar la perspectiva de género en las evaluaciones y generar espacios de capacitación y colaboración. Para el sector privado y los medios de comunicación, propuso impulsar nuevas narrativas que acerquen estas disciplinas a la población, promover esquemas de cofinanciamiento y anticipar las necesidades de talento de cada región.
Una mirada desde distintos sectores
En el encuentro, Grace Rojas Montemayor, fundadora de Movimiento STEM, señaló que el cambio sistémico requiere identificar y articular a los actores, construir una visión compartida e impulsar políticas públicas. También anunció que durante México STEM Week se presentará un protocolo para promover la participación de las mujeres en STEM en el sector universitario y adelantó que el próximo año buscarán llevar un marco instruccional STEM en lenguas originarias a miles de escuelas.
Renato Flores Cartas, subdirector de Comunicación Corporativa y Relaciones Gubernamentales de Telcel, destacó que el estudio identificó iniciativas en los 32 estados y llamó a aprovecharlas y conectarlas. Recordó que la plataforma Aprende.org, de Fundación Carlos Slim, ofrece cursos gratuitos de ciencia, tecnología y matemáticas, sin consumo de datos para usuarios de Telcel.
Jessy Capul, líder de Primera Infancia y Educación de Promotora Social México, subrayó que la colaboración entre organizaciones, empresas, fundaciones y autoridades es indispensable para sostener los esfuerzos educativos y evitar que las iniciativas compitan por recursos en lugar de complementarse. Por su parte, Andrea Perelló, presidenta del Consejo de Movimiento STEM, destacó la necesidad de dar continuidad a los proyectos, fortalecer la confianza entre los participantes y tomar decisiones basadas en evidencia.
La representante de la Secihti, Ofelia Angulo, también llamó a fortalecer la participación de las mujeres en estas áreas desde la infancia, mediante orientación vocacional, referentes femeninos y condiciones que permitan su permanencia y desarrollo profesional.
La jornada incluyó, además, la presentación de experiencias de colaboración en educación, entre ellas el trabajo de UNESCO y la estrategia STEAM en educación media superior de Jalisco, como ejemplos de iniciativas que buscan incorporar metodologías activas y proyectos vinculados con problemas reales en las aulas.
Con la presentación del estudio comenzó México STEM Week, iniciativa que busca generar espacios de encuentro y colaboración entre los sectores que participan en la educación científica y tecnológica, para que los esfuerzos existentes puedan articularse y llegar a más niñas, niños y jóvenes.



