FAO destaca caso mexicano de biofertilización como ejemplo de éxito en América Latina

Un estudio del Centro de Inversiones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) identificó a un proyecto desarrollado en México como uno de los casos de éxito en América Latina sobre adopción de bioinsumos, al documentar que el uso de biofertilizantes en el cultivo de caña de azúcar permitió incrementar la productividad, mejorar la rentabilidad de los productores y reducir el uso de fertilizantes químicos.

El análisis forma parte de la publicación «Estudios de caso de adopción y producción de bioinsumos en América Latina: Un análisis de costos-beneficios», elaborada por el Centro de Inversiones de la FAO. El documento reúne ocho casos de estudio en Bolivia, Argentina, Brasil, Costa Rica y México, siendo Biofábrica Siglo XXI el único caso mexicano incluido.

El reporte analiza la adopción de biofertilizantes por pequeños productores de caña de azúcar en los municipios de Zacatepec, Mazatepec y Axochiapan, en Morelos, como parte del proyecto «Reducción del calentamiento global a través de la producción de caña de azúcar en México», financiado por el Fondo de Impacto Bonsucro y desarrollado por Biofábrica Siglo XXI, The Coca-Cola Company y la Unión Nacional de Cañeros (UNC-CNPR).

De acuerdo con los resultados del estudio, el uso de biofertilizantes permitió incrementar los rendimientos del cultivo hasta en 64 por ciento, aumentar los márgenes de beneficio económico de los productores hasta en 200 por ciento y reducir la aplicación de fertilizantes químicos hasta en 37.5 por ciento.

Asimismo, la investigación documentó beneficios ambientales asociados con la disminución de emisiones de dióxido de carbono, un mayor almacenamiento de carbono en el suelo y una mejora en la eficiencia del uso del agua, lo que representó ahorros de hasta 6.1 dólares por tonelada de caña producida.

El estudio concluye que la estrategia de biofertilización fue eficaz y rentable en todos los casos analizados, al generar incrementos tanto en la productividad como en los ingresos de los productores. Además, señala que el uso de biofertilizantes fortaleció la resiliencia económica de las unidades de producción frente a las fluctuaciones en el precio de la caña de azúcar.

Los autores destacan que la adopción de bioinsumos microbianos de alta calidad puede contribuir a una transición hacia sistemas agrícolas más rentables y sostenibles, al reducir la dependencia de insumos sintéticos y mejorar el desempeño ambiental de la producción agrícola.

Comparte este post:

Facebook
X
LinkedIn
Pinterest
WhatsApp