En un contexto global marcado por la creciente dependencia de sistemas tecnológicos, el estudio del clima espacial se ha convertido en un asunto estratégico para México, afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas.
Al encabezar la conmemoración por los 20 años del Observatorio de Centelleo Interplanetario (MEXART) y los 10 del Laboratorio Nacional de Clima Espacial (LANCE), el rector destacó que estas instancias han permitido al país desarrollar capacidades propias para observar y anticipar fenómenos solares que pueden impactar infraestructuras críticas.
Entre los principales aportes del MEXART y el LANCE se encuentran la identificación de estructuras del viento solar que afectan la propagación de señales de radio, la elaboración de catálogos de perturbaciones ionosféricas y la detección temprana de eventos solares intensos con potencial impacto en redes tecnológicas.
Lomelí Vanegas subrayó que, aunque el clima espacial puede parecer una disciplina lejana, sus efectos son tangibles, al influir en telecomunicaciones, navegación satelital, radiocomunicación aeronáutica e incluso en los sistemas de protección civil.
De la ciencia a la seguridad nacional
Durante la ceremonia, la coordinadora de la Investigación Científica de la UNAM, María Soledad Funes Argüello, enfatizó que el clima espacial ha pasado de ser un tema académico a uno de seguridad nacional.
Señaló que México cuenta con capacidades para anticipar perturbaciones solares y proteger sectores estratégicos como el sistema eléctrico, las telecomunicaciones y la navegación aérea, lo que fortalece los sistemas de alerta temprana del país.
En la misma línea, el jefe de la Unidad Michoacán del Instituto de Geofísica, Américo González Esparza, destacó que el monitoreo del clima espacial es fundamental para la soberanía científica.
Recordó que en 2024 el LANCE participó en la elaboración de una guía nacional de recomendaciones en la materia, en colaboración con el Centro Nacional de Prevención de Desastres, la Agencia Espacial Mexicana y la Coordinación Nacional de Protección Civil.
Infraestructura científica estratégica
El Observatorio MEXART, ubicado en Coeneo, Michoacán, es único en su tipo en América y forma parte de una red internacional dedicada al estudio del viento solar. Su creación se remonta a más de tres décadas, impulsada por la visión de la investigadora Silvia Bravo.
Actualmente, junto con el LANCE, constituye una plataforma clave para entender la relación entre el Sol y la Tierra, así como para traducir el conocimiento científico en acciones concretas que reduzcan riesgos y fortalezcan la resiliencia del país.
Durante el evento, autoridades universitarias, estatales y municipales coincidieron en que estas instalaciones no solo contribuyen al avance de la ciencia, sino también a la construcción de una soberanía tecnológica y científica para México.



