Una nave espacial de la era soviética que estuvo varada en órbita durante más de medio siglo se encuentra ahora en curso de colisión con la Tierra.
Se espera que Kosmos 482, lanzado originalmente el 31 de marzo de 1972 como parte del ambicioso programa Venera de la Unión Soviética para explorar Venus, realice un aterrizaje forzoso en la Tierra alrededor del 9 o 10 de mayo de 2025.
Debido a un mal funcionamiento del cohete poco después del lanzamiento, la nave espacial nunca logró salir de la órbita de la Tierra.
Ahora, 53 años después, su módulo de descenso (una cápsula robusta y protegida del calor, diseñada para sobrevivir a la entrada atmosférica) finalmente regresará a casa.
Reingreso a la atmósfera terrestre 53 años después
A diferencia de la basura espacial típica, el módulo de descenso del Kosmos 482 fue construido para durar. Con un peso aproximado de 500 kilos y alojado en una carcasa esférica de un metro de ancho, estaba diseñado para soportar el calor abrasador y las presiones de la atmósfera venusiana.
Esa durabilidad significa que hay una buena posibilidad de que pueda sobrevivir también al reingreso a la atmósfera de la Tierra.
Sin embargo, es poco probable que su sistema de paracaídas, diseñado para desplegarse durante un aterrizaje en Venus, funcione después de más de cinco décadas en el espacio.
Los expertos esperan que golpee el suelo (o el océano) a velocidades de hasta 250 km/h, similar al impacto de un pequeño meteorito.
¿Dónde aterrizará?
La ubicación exacta del reingreso de Kosmos 482 sigue siendo incierta. La órbita de la nave espacial atraviesa una vasta franja del globo entre los 52° de latitud norte y los 52° de latitud sur, que abarca la mayoría de las regiones pobladas de la Tierra, incluyendo el sur del Reino Unido, gran parte de Europa, Asia, Rusia, Canadá y el norte de Estados Unidos. Sin embargo, predecir el punto exacto de impacto sigue siendo casi imposible hasta pocas horas antes del evento.
Esa imprevisibilidad se debe principalmente a las variaciones en la atmósfera superior de la Tierra, impulsadas particularmente por la actividad solar, que afecta la cantidad de resistencia atmosférica que experimentará la nave espacial.
¿Quién es responsable?
Según el derecho internacional, Rusia, como sucesora legal de la Unión Soviética, sigue siendo la propietaria y la parte responsable del Kosmos 482, de conformidad con el Tratado del Espacio Exterior de 1967.
Aun así, hoy en día la nave se considera un desecho espacial general, como miles de otros objetos fuera de servicio que orbitan el planeta.
Con la mayor parte de la superficie terrestre cubierta de agua, lo más probable es que se produzca un amerizaje. Pero hasta que esto ocurra, científicos y observadores del cielo seguirán monitoreando el descenso de uno de los fragmentos de basura espacial activa más antiguos que aún se encuentran en el aire.
Con información de: Newsweek



