Sheinbaum rinde homenaje a Cuauhtémoc Cárdenas, referente de la lucha democrática en México

La presidenta y tres participantes en la mañanera destacaron el papel del ingeniero en la ruptura con el PRI, la elección presidencial de 1988 y la construcción de una izquierda con posibilidades reales de llegar al poder.

La presidenta Claudia Sheinbaum rindió homenaje este jueves a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano durante la conferencia matutina, donde reconoció su trayectoria política y su papel en la lucha por la democratización de México. Rosa Icela Rodríguez, Laura Itzel Castillo y Pablo Gómez recordaron al ingeniero como uno de los protagonistas de la transformación política del país y destacaron su defensa del voto, la justicia social y la soberanía nacional.

“Cuauhtémoc Cárdenas fue uno de los hombres fundamentales en el México de hoy, fue un líder histórico del México moderno, fue el hombre que encendió la chispa de la esperanza ante un régimen autoritario y anquilosado”, expresó Rosa Icela Rodríguez al recordar la trayectoria del político michoacano.

Nacido el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano, Cuauhtémoc Cárdenas estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su carrera política lo llevó al Senado y a la gubernatura de Michoacán, pero fue su ruptura con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la que marcó un punto de inflexión en la historia política contemporánea.

En la década de 1980, junto con Ifigenia Martínez y Porfirio Muñoz Ledo, impulsó la Corriente Democrática dentro del PRI, desde donde cuestionó el rumbo económico y político del partido y exigió una apertura democrática. La confrontación con la dirigencia priista desembocó en su salida de esa fuerza política y en su candidatura presidencial de 1988 por el Frente Democrático Nacional.

Aquella elección, marcada por las denuncias de fraude y la controvertida interrupción del sistema de cómputo electoral, se convirtió en un momento decisivo para la oposición. La movilización ciudadana que acompañó la candidatura de Cárdenas abrió paso a una nueva etapa de organización política y fortaleció la exigencia de elecciones libres y competitivas.

Tras los comicios, Cárdenas mantuvo su lucha por vías pacíficas y participó en la construcción de una alternativa política de izquierda. En 1989 contribuyó a la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que reunió a diversas corrientes opositoras y se convirtió en una de las principales fuerzas políticas del país.

Rodríguez destacó que su trayectoria contribuyó a cambiar las condiciones de participación política en México y concluyó su intervención con un reconocimiento al legado del ingeniero: “Que viva por siempre el gran demócrata de México, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano”.

Laura Itzel Castillo recordó también la relación de amistad y solidaridad entre Cárdenas y su padre, Heberto Castillo, así como el apoyo que el ingeniero y su esposa, Celeste Batel, brindaron a su familia cuando su padre estuvo encarcelado. Para la legisladora, esa cercanía reflejaba una forma de hacer política que no se limitaba a los discursos.

“Su solidaridad no se quedaba solamente en palabras, se expresaba en los hechos, en la cercanía y en el compromiso con quienes lo rodeaban”, afirmó.

Castillo consideró que el movimiento encabezado por Cárdenas contribuyó a transformar el papel de la izquierda en la vida pública nacional. “Así la izquierda pasó de ser una izquierda testimonial acostumbrada a la derrota, a convertirse en una fuerza con posibilidades reales de triunfo y de esperanza”, señaló.

En 1997, Cárdenas obtuvo otro triunfo histórico al convertirse en el primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido mediante el voto popular. Su victoria representó un cambio en el gobierno de la capital y consolidó el avance electoral de la izquierda, después de décadas de predominio del PRI en las principales instituciones políticas.

“Hoy México pierde a uno de los grandes referentes democráticos, a un luchador incansable por las causas justas y a un hombre cuya congruencia entre el pensamiento y la acción constituye uno de sus legados más valiosos”, expresó Castillo. Su despedida fue breve: “Hasta siempre, querido Cuauhtémoc”.

Pablo Gómez, por su parte, destacó la dimensión social de la lucha política de Cárdenas, vinculada con la defensa de los derechos de los trabajadores, las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas y los sectores más pobres. También recordó su oposición al modelo neoliberal y su insistencia en que la democracia debía garantizar la participación efectiva de la ciudadanía.

“Cárdenas nunca traicionó”, afirmó Gómez, quien lo describió como “un gran líder popular, un demócrata consecuente, un patriota”.

Para Gómez, el legado del ingeniero no se limita a haber participado en momentos decisivos de la historia nacional, sino a haber contribuido a abrir el sistema político a la competencia y a hacer de la democratización una demanda central de la sociedad. “Cuauhtémoc Cárdenas no sólo fue testigo de la transformación democrática de México, fue uno de sus grandes protagonistas”, sostuvo.

Sheinbaum también evocó el contexto en el que surgió la Corriente Democrática y la movilización de 1988, así como la posterior fundación del PRD. La presidenta consideró que la trayectoria de Cárdenas forma parte de los antecedentes políticos de la transformación que encabeza su gobierno.

“Entonces, por eso es muy sentida la pérdida del ingeniero. Además de su sencillez, su trato amable siempre, sus principios, sus convicciones”, expresó.

La mandataria resumió el significado que atribuye a su trayectoria en dos conceptos: “Honestidad y democracia, pero la democracia que viene de abajo, no la democracia de las élites, la democracia como el pueblo en el poder”.

Sheinbaum adelantó que buscará reunirse con la familia de Cárdenas para organizar otro homenaje y definir distintas formas de reconocimiento a su trayectoria.

El homenaje en Palacio Nacional reunió así distintas miradas sobre una figura central de la oposición mexicana: la del dirigente que rompió con el partido hegemónico, encabezó una candidatura presidencial que movilizó a millones de ciudadanos y contribuyó a construir una fuerza política capaz de disputar el poder mediante las urnas. Su trayectoria quedó ligada a una de las demandas que transformaron la vida pública del país: que el voto ciudadano fuera respetado y que la democracia dejara de ser una promesa para convertirse en una realidad política.

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