Benita Galeana Lacunza dedicó su vida a la defensa de los derechos de las mujeres y de la clase trabajadora, con una trayectoria marcada por la lucha laboral, la participación política y la reivindicación de la igualdad, destacó la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Durante la sección “Mujeres en la Historia”, en la Conferencia del Pueblo encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la subsecretaria de Educación Básica, Angélica Noemí Juárez Pérez, presentó una semblanza de la escritora y militante comunista, quien desde su infancia aspiró a tener acceso a la educación para contar con herramientas para defenderse.
Nacida en San Jerónimo de Juárez, Guerrero, en la primera década del siglo XX, Galeana vivió una infancia y juventud marcadas por la marginación y la violencia. En la década de 1920 llegó a la Ciudad de México, donde conoció a Manuel Rodríguez, quien la acercó al comunismo.
En 1927 se incorporó al Partido Comunista Mexicano. A partir de su experiencia como trabajadora y mujer, identificó las similitudes entre la explotación de los obreros y la opresión que enfrentaban las mujeres dentro del matrimonio. Defendió que las labores domésticas fueran reconocidas como trabajo y participó en acciones a favor de los derechos laborales, incluida la lucha por la jornada de ocho horas, que le valió decenas de detenciones.
Durante la persecución contra el Partido Comunista en la década de 1930, Galeana tuvo un papel relevante en la distribución de El Machete, periódico de esa organización. Incluso durante sus encarcelamientos continuó organizando a sus compañeras.
La igualdad entre hombres y mujeres fue una de sus principales causas. Formó parte del Frente Único Pro-Derechos de la Mujer, que impulsó el reconocimiento de los derechos políticos femeninos, incluido el voto. Junto con las comunistas Concha Michel y Consuelo Uranga, también defendió los derechos de las trabajadoras, como el acceso a guarderías y la igualdad salarial.
Entre sus contribuciones, la SEP destacó su participación en la lucha por el derecho de las trabajadoras al servicio del Estado a disponer de una hora de lactancia durante su jornada laboral.
Aunque no tuvo acceso a la educación formal, Galeana aprendió a leer y escribir. En 1940 publicó su autobiografía, Benita, a la que siguieron obras como El peso mocho y Actos vividos. En la década de 1980 se sumó al Partido Socialista Unificado de México, organización que buscaba unir distintas corrientes de la izquierda.
Benita Galeana falleció el 17 de abril de 1995. Su trayectoria dejó un legado de lucha personal y colectiva en favor de los derechos de las mujeres y de la clase trabajadora.



