El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos continúan de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2027, en un contexto marcado por las próximas elecciones intermedias estadounidenses.
Durante una conferencia de prensa, el funcionario fue cuestionado sobre si, después de los comicios, podría disminuir la presión en las negociaciones y alcanzarse un acuerdo distinto al que existe actualmente.
Ebrard respondió que México parte de una posición comercial favorable frente a Estados Unidos y que el objetivo es conservarla, además de conseguir una reducción de los aranceles que Washington mantiene sobre productos mexicanos.
“¿En qué momento se puede dar eso? Bueno, pues depende del avance que tengamos en las pláticas con Estados Unidos”, explicó.
El secretario agregó que México ya presentó argumentos técnicos a las autoridades estadounidenses y que habrá que esperar las decisiones que tomen en las próximas semanas. Sin embargo, no estableció una fecha específica para alcanzar un acuerdo ni aseguró que una definición sobre el tratado vaya a producirse inmediatamente después de las elecciones.
Revisión del T-MEC en 2027
Ebrard recordó que en junio Estados Unidos optó por mantener el tratado durante 10 años, con revisiones anuales, en lugar de aceptar la propuesta de México y Canadá para extenderlo por 16 años.
El funcionario explicó que el gobierno estadounidense ya inició su proceso de consulta para la revisión de 2027, mediante una convocatoria publicada el 5 de octubre por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
México, por su parte, comenzará su propia consulta en enero, con el objetivo de avanzar en la revisión del tratado correspondiente al próximo año.
El secretario indicó que los equipos de ambos países ya realizaron tres rondas adicionales de conversaciones, además de los contactos previos, para avanzar en los asuntos comerciales pendientes durante este año.
También sostuvo que el T-MEC continúa vigente y que México busca mantener las condiciones comerciales que, según su evaluación, le dan una posición favorable frente a otros países que exportan al mercado estadounidense.
Como parte de sus argumentos, Ebrard señaló que México tiene un arancel efectivo promedio de alrededor de 3 por ciento, mientras que otros países enfrentan tasas superiores. Añadió que Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones mexicanas y que México es su principal cliente, con compras de productos estadounidenses por más de 340 mil millones de dólares.
El funcionario destacó además la integración de las cadenas productivas de ambos países, al señalar que una parte importante de los bienes que México exporta incorpora componentes y servicios estadounidenses.
Aranceles: México espera respuesta antes de finalizar el año
Por separado, Ebrard afirmó que México espera recibir antes de que termine 2026 una respuesta de Estados Unidos a sus gestiones para reducir los aranceles impuestos bajo la Sección 232, particularmente a las industrias del acero, aluminio y automotriz.
En el caso del acero y el aluminio, explicó que Estados Unidos impuso gravámenes de 50 por ciento a la mayoría de los países, con excepción del Reino Unido. México considera injustificada esa medida porque importa más acero estadounidense del que exporta a ese mercado.
El secretario indicó que el gobierno mexicano entregó información sobre los procesos de fabricación nacionales y presentó evidencias para sustentar la solicitud de reducción de los aranceles.
También rechazó los señalamientos sobre una posible triangulación de acero de origen asiático a través de México. Aseguró que la Secretaría de Economía reforzó los mecanismos de trazabilidad y verificó plantas y molinos en Asia, de los cuales retiró más de mil registros que no pudieron comprobarse.
Respecto al sector automotriz, señaló que México busca corregir las diferencias entre los aranceles aplicados a sus productos y los concedidos a otros países. Aunque consideró positivo el mecanismo de descuentos existente, afirmó que el gobierno mexicano pretende ajustarlo para mejorar las condiciones de competencia de su industria.
“Sí esperaríamos que antes de que termine el año tengamos una buena respuesta”, expresó Ebrard sobre las gestiones arancelarias.
No obstante, aclaró que el momento de una decisión depende del avance de las conversaciones con Estados Unidos y que todavía no existe una fecha definida.



