La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) trabaja en la creación de un observatorio para identificar tendencias políticas y analizar propuestas programáticas en América Latina, anunció su titular, Rosaura Ruiz Gutiérrez, durante el Seminario Internacional El progresismo frente al avance de las ideologías extremas.
En la inauguración del encuentro, Ruiz señaló que las corrientes de izquierda y progresistas comparten aspiraciones de igualdad, solidaridad y justicia social, en un contexto en el que las instituciones tradicionales y las formas de representación política enfrentan cuestionamientos.
La funcionaria advirtió sobre el avance de discursos que, dijo, exacerban el racismo, el clasismo y el machismo, y destacó la necesidad de analizar las nuevas formas de participación política en las plataformas digitales.
Explicó que el observatorio también prestará atención a la corrupción y sus efectos en la confianza ciudadana, así como a las transformaciones en la participación política de las juventudes, particularmente en los espacios de educación superior.
“La gran disyuntiva de nuestra época gira en torno a cómo vamos a responder a este cambio de época: si permitimos que el miedo y la exclusión definan nuestro futuro, o si logramos convertir las incertidumbres del presente en una fuerza de transformación social”, expresó.
Bárcena llama a vincular justicia social y ambiental
En el seminario, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, sostuvo que la agenda progresista debe atender la desigualdad y colocar la protección de la vida y del planeta entre sus prioridades.
“No puede haber justicia social sin justicia ambiental”, afirmó, al señalar que las poblaciones excluidas son las más afectadas por las consecuencias del cambio climático.
Bárcena propuso superar los modelos extractivistas, diversificar las economías y enfrentar la concentración de la riqueza mediante políticas que articulen la transformación social con la sostenibilidad ambiental.
También sostuvo que el progresismo debe incorporar la perspectiva feminista y la igualdad de género como condiciones esenciales de la democracia.
Especialistas advierten desafíos para la democracia
El encuentro reunió a especialistas y representantes políticos de México, Chile, Argentina y España para discutir los desafíos de la democracia, la protección social y la participación política ante el avance de las ideologías extremas.
El historiador Enrique Semo Calev señaló que las extremas derechas se fortalecen en sociedades con falta de horizontes colectivos y recurren a discursos que responsabilizan a determinados grupos sociales, debilitan la solidaridad y promueven políticas de desregulación y privatización. En el caso mexicano, llamó a profundizar el estudio y el debate sobre los proyectos de transformación de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.
Por su parte, Pedro Kumamoto Aguilar, secretario general de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), planteó que el debate democrático debe incluir sistemas de protección social que respondan a las necesidades de quienes enfrentan mayores carencias. Recordó que las labores domésticas y de cuidados representaron cerca de 24% del producto interno bruto de México en 2024, de acuerdo con el INEGI, y que más de la mitad de las personas trabajadoras de América Latina no cotizan en sistemas de protección social.
La exministra chilena Camila Vallejo Dowling afirmó que las extremas derechas han aprovechado el miedo a la inseguridad, la frustración económica y las plataformas digitales para ofrecer respuestas simples a problemas complejos. Consideró que las fuerzas progresistas deben mejorar su conexión con las necesidades de la población y garantizar que la democracia también se traduzca en derechos sociales y empleos de calidad.
El investigador argentino Alexandre Roig, de la Universidad Nacional de San Martín y del CONICET, propuso construir transformaciones institucionales junto con sindicatos, trabajadores de la economía popular y organizaciones sociales, en lugar de hablar en su nombre.
A su vez, Nitzan Shoshan, investigador de El Colegio de México, advirtió que las tecnologías digitales facilitan la circulación de desinformación y teorías conspirativas, y destacó los cambios en las estrategias culturales y de comunicación de las ultraderechas contemporáneas.
Los participantes coincidieron en que la desigualdad, la precariedad laboral y las transformaciones de la comunicación digital requieren respuestas que mejoren las condiciones de vida y fortalezcan la democracia.



