Los detenidos tenían trampas y una hembra de tortuga casquito de Vallarta, especie microendémica en peligro de extinción que presentaba una lesión y estaba en edad reproductiva.
Tres personas fueron vinculadas a proceso por su probable responsabilidad en un delito contra la biodiversidad, luego de ser detenidas en flagrancia con una tortuga casquito de Vallarta (Kinosternon vogti), especie microendémica de Jalisco y en peligro de extinción.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que los hechos ocurrieron el 8 de octubre en un humedal de Puerto Vallarta, donde elementos de seguridad municipal detuvieron a las tres personas. En el vehículo en el que viajaban encontraron trampas para capturar tortugas y un ejemplar hembra.
El 11 de octubre, un juez de control federal determinó vincular a proceso a los detenidos. Como medidas cautelares, les impuso una multa, la obligación de comparecer ante el juez cada 15 días y la prohibición de acercarse a los humedales donde habita esta especie.
Tras el aseguramiento, la tortuga quedó bajo resguardo de una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), con el propósito de garantizar su protección.
La Profepa solicitó al Ministerio Público que se le reconociera el carácter de víctima u ofendido y su participación como coadyuvante en la investigación por el delito previsto en el artículo 420, fracción IV, del Código Penal Federal, relacionado con conductas ilícitas contra especies de flora y fauna silvestres.
Una especie amenazada por el tráfico ilegal
La dependencia destacó la gravedad del caso debido a que el ejemplar capturado era una hembra en edad reproductiva y presentaba una lesión que, de manera preliminar, podría estar relacionada con su captura.
De acuerdo con la Profepa, se trata de la primera detención en flagrancia en Puerto Vallarta de personas señaladas por extraer ejemplares de tortuga casquito de Vallarta.
La especie es microendémica, es decir, su distribución natural está restringida a una zona geográfica muy reducida. Su supervivencia enfrenta presiones por la pérdida y alteración de los humedales, así como por el tráfico internacional de ejemplares.
La Profepa señaló que continuará colaborando con las autoridades de procuración de justicia para investigar y sancionar los delitos que amenacen a la fauna silvestre.



