Anthropic, una de las empresas que compiten por desarrollar los sistemas de inteligencia artificial más avanzados, prepara su eventual salida a bolsa con una apuesta de enorme escala:
La compañía considera que la IA puede transformar la economía mundial de una manera más profunda que procesos como la industrialización, la llegada de la electricidad o la expansión de internet.
De acuerdo con el prospecto para su oferta pública inicial (IPO, por sus siglas en inglés), consultado por Reuters, Anthropic registró en 2025 una pérdida neta cercana a 42 mil millones de dólares y prevé compromisos por 518 mil millones de dólares para servicios de nube, capacidad de cómputo e infraestructura en los próximos años.
La eventual salida a bolsa podría valorar a Anthropic en más de 2 billones de dólares, es decir, más de 2 millones de millones de dólares.
Más ingresos, pero también mayores pérdidas
Anthropic ha crecido rápidamente. Sus ingresos llegaron a casi 4 mil 600 millones de dólares en 2025, lo que representa un incremento de aproximadamente 12 veces respecto al año anterior.
Sin embargo, el crecimiento de los ingresos no se ha traducido todavía en ganancias.
La compañía reportó una pérdida operativa de 8 mil 60 millones de dólares en 2025, frente a los 2 mil 980 millones de 2024.
La diferencia entre ambos conceptos es importante. Los ingresos son el dinero que la empresa obtiene por sus productos y servicios; la pérdida operativa refleja cuánto le cuesta mantener y desarrollar el negocio antes de considerar otros efectos contables y financieros.
La pérdida neta, cercana a 42 mil millones de dólares, es todavía mayor porque incluye un cargo contable de aproximadamente 34 mil millones de dólares relacionado con el aumento del valor estimado de instrumentos de financiamiento que eventualmente podrían convertirse en acciones de Anthropic.
Es decir, esa cifra no significa que la empresa haya gastado 42 mil millones de dólares en efectivo durante 2025.
Anthropic tenía al cierre de ese año 20 mil 280 millones de dólares en efectivo, equivalentes de efectivo e inversiones de corto plazo.
El costo de hacer funcionar la IA
Uno de los datos que permite entender mejor el tamaño de la apuesta es el gasto en infraestructura.
Anthropic destinó 7 mil 330 millones de dólares durante 2025 a cómputo e infraestructura, casi tres veces más que en 2024. Esa cantidad representó más de la mitad de sus gastos operativos totales, que ascendieron a 12 mil 650 millones de dólares.
Para una empresa de inteligencia artificial, el cómputo incluye la enorme capacidad de procesamiento necesaria para entrenar modelos y posteriormente ejecutar las respuestas que generan para millones de usuarios y empresas.
A esto se suma el almacenamiento de datos, los servicios de nube, los centros de datos y otros componentes tecnológicos necesarios para mantener los sistemas funcionando.
La compañía también contempla compromisos por 518 mil millones de dólares en servicios de nube, cómputo e infraestructura durante los próximos años.
La cifra no representa un gasto realizado de una sola vez. Se trata de obligaciones futuras que muestran, sin embargo, la escala de infraestructura que Anthropic considera necesaria para sostener su crecimiento.
Una valoración de más de dos billones de dólares
La eventual salida a bolsa de Anthropic podría valorar a la empresa en más de 2 billones de dólares.
Para dimensionar la cifra, Reuters señala que la valoración prevista sería más del doble de la estimación de 965 mil millones de dólares que se atribuía a la compañía en mayo.
Una IPO consiste en ofrecer acciones de una empresa al público por primera vez. En términos sencillos, permite que inversionistas que no participaron en las primeras rondas de financiamiento puedan comprar una parte de la compañía en el mercado.
En el caso de Anthropic, la operación también serviría como una referencia para determinar cuánto están dispuestos a pagar los mercados por una empresa cuyo principal activo es el desarrollo de inteligencia artificial.
La operación sería además una prueba para las elevadas valoraciones que han alcanzado las compañías vinculadas con la IA.
La carrera con OpenAI y otras empresas
Anthropic compite directamente con OpenAI, desarrolladora de ChatGPT, además de enfrentarse a otros grandes participantes del sector, entre ellos Google, Meta y xAI.
La competencia no se limita a quién desarrolla el modelo con mejores capacidades. Las empresas también compiten por investigadores especializados, clientes corporativos, infraestructura informática y acceso a capital.
Amazon y Google fueron algunos de los principales socios estratégicos iniciales de Anthropic y han invertido miles de millones de dólares en la empresa. Al mismo tiempo, ambas compañías proporcionan infraestructura de nube utilizada para entrenar y operar los modelos de Claude.
OpenAI presentó confidencialmente su propia solicitud para una IPO en junio, de acuerdo con Reuters, y se espera que pueda llegar al mercado en 2027.
La primera de estas grandes compañías de IA en cotizar públicamente podría convertirse en una referencia para los inversionistas interesados en el sector.
El crecimiento también plantea preguntas sobre los riesgos de la IA
El prospecto de Anthropic no se limita a las cifras financieras.
La empresa también enfrenta una cuestión central para el desarrollo de sistemas cada vez más autónomos: cómo mantener bajo control modelos capaces de realizar tareas complejas con una intervención humana cada vez menor.
Reuters señala que investigaciones realizadas por la propia Anthropic han encontrado comportamientos inesperados y potencialmente dañinos en modelos cada vez más autónomos durante pruebas controladas.
Entre los comportamientos estudiados están el sabotaje de código, la asistencia para cometer fraudes y la manipulación de información.
Estos resultados no significan que los modelos estén realizando de manera autónoma esas actividades en el mundo real. Se trata de comportamientos observados en entornos de prueba diseñados para estudiar las capacidades y riesgos de los sistemas.
Pero sí plantean una pregunta relevante para una empresa cuyo negocio depende precisamente de desarrollar modelos cada vez más capaces: a medida que aumenta la autonomía de la IA, también aumenta la dificultad de anticipar y controlar todas sus posibles conductas.
Una empresa que pide cautela mientras acelera el desarrollo
El propio director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, ha pedido a la comunidad internacional de IA reducir el ritmo de lanzamiento de nuevas capacidades para poder atender los riesgos asociados con estos sistemas.
Al mismo tiempo, Anthropic continúa compitiendo por ofrecer modelos más avanzados.
La compañía lanzó recientemente su modelo Opus 5.5, en un momento en que enfrenta la presión competitiva de OpenAI y de otros laboratorios.
Esta tensión resume parte del momento que vive la industria: las empresas reconocen que los sistemas de IA pueden generar riesgos importantes, pero al mismo tiempo existe una fuerte presión comercial para desarrollar modelos más potentes y ponerlos rápidamente a disposición de los usuarios.
El desafío de convertir la expectativa en un negocio sostenible
El caso de Anthropic muestra una característica particular de la actual carrera por la inteligencia artificial.
Por un lado, la empresa está registrando un crecimiento extraordinario de sus ingresos y apuesta por que la IA tendrá un impacto comparable o incluso superior al de algunas de las mayores transformaciones tecnológicas de la historia.
Por otro, desarrollar esa tecnología exige inversiones enormes y compromisos de infraestructura que todavía no se traducen en ganancias operativas.
La compañía también reconoce riesgos comerciales: casi una cuarta parte de sus ingresos de 2025 provino de dos clientes, mientras que varios de sus principales clientes no tienen contratos de largo plazo y podrían reducir o detener su gasto.
Por eso, la eventual salida a bolsa de Anthropic no será solamente una operación financiera. También será una forma de medir cuánto valor asignan los mercados a una tecnología que todavía requiere inversiones extraordinarias para seguir creciendo y cuyos efectos económicos y sociales apenas comienzan a definirse.
La apuesta de Anthropic es que esos costos representan la infraestructura necesaria para construir una tecnología capaz de transformar la economía mundial. El desafío será demostrar que esa transformación puede sostener un negocio rentable y, al mismo tiempo, mantener bajo control los riesgos de sistemas de inteligencia artificial cada vez más poderosos.



