El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene una visión positiva sobre el desempeño de los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre, mientras dentro del propio partido crece la preocupación por el ambiente electoral y por el impacto de la popularidad del mandatario en las candidaturas al Congreso.
De acuerdo con The Wall Street Journal, Trump ha dicho en privado que los republicanos tendrán un desempeño mejor al esperado en los comicios del próximo 3 de noviembre. Sin embargo, personas vinculadas con campañas republicanas, legisladores y estrategas consultadas por el diario describen un escenario de mayor inquietud a poco más de un mes de la elección.
Uno de los principales datos que alimentan esa preocupación es la aprobación de Trump. Una encuesta del propio Wall Street Journal, realizada entre el 16 y el 21 de septiembre entre mil 500 votantes registrados, ubicó su aprobación en 37%. El diario señala que es el nivel más bajo registrado para un presidente a estas alturas de un proceso electoral intermedio en sus encuestas desde 1990.
Republicanos toman distancia en algunas campañas
La situación ha llevado a algunos candidatos republicanos que enfrentan contiendas competitivas a marcar distancia respecto de determinadas posiciones de Trump.
Uno de los temas que ha generado diferencias es la guerra con Irán. El candidato republicano al Senado por Michigan, Mike Rogers, difundió un anuncio en el que pidió terminar rápidamente el conflicto y vinculó el tema con el aumento de los precios.
En Iowa, la republicana Ashley Hinson también pidió poner fin a la guerra y planteó medidas para reducir los costos de los combustibles. Candidatos republicanos en otros estados competitivos han expresado posiciones similares.
Otro caso es el de la representante republicana de Florida María Elvira Salazar, quien difundió un anuncio en el que cuestionó las políticas migratorias de la administración Trump por considerarlas excesivas, según personas citadas por el diario.
El Wall Street Journal reporta que en algunas campañas republicanas han comenzado a utilizar encuestas internas para medir el impacto de Trump y de sus políticas en sus respectivas contiendas.
Economía y guerra, entre las preocupaciones
Los republicanos enfrentan además el descontento de sectores del electorado por el costo de vida. La inflación, los precios de los alimentos y los combustibles aparecen entre los factores que pueden afectar la percepción sobre la administración.
Una encuesta de Reuters/Ipsos realizada en septiembre situó la aprobación general de Trump en 32%, mientras que 17% de los participantes aprobó su manejo del costo de vida. Entre los republicanos, su aprobación cayó a 73%, frente a 82% en la medición anterior.
El mismo sondeo registró que, entre los votantes registrados consultados, 43% dijo que votaría por un candidato demócrata para el Congreso y 35% por uno republicano. Estos datos corresponden a esa encuesta nacional y no constituyen una proyección del resultado de las elecciones.
Trump mantiene un discurso de confianza
A pesar de las señales de preocupación dentro del Partido Republicano, Trump continúa expresando confianza en el desempeño de sus candidatos.
Según el Wall Street Journal, durante una reunión con el presidente francés Emmanuel Macron en Nueva York esta semana, Trump habló favorablemente sobre la economía y sostuvo que los republicanos tendrían un desempeño superior al esperado en noviembre.
El mandatario también ha centrado su atención en alrededor de 35 contiendas consideradas competitivas y ha preguntado a sus asesores sobre la situación de distintos candidatos, de acuerdo con personas familiarizadas con esas conversaciones.
El Partido Republicano controla actualmente ambas cámaras del Congreso. Los comicios del 3 de noviembre definirán la composición de la Cámara de Representantes y el Senado durante los dos últimos años del segundo mandato de Trump.
Además de las elecciones legislativas, la campaña representa para los republicanos una prueba sobre el respaldo a las políticas de la administración en temas como economía, migración, energía y política exterior.



