El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que espera alcanzar un acuerdo con Cuba y descartó, por ahora, que sea necesaria una operación militar contra la isla, en medio de una escalada de presión de Washington sobre el gobierno cubano.
“Yo diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo. No creo que necesitemos al ejército”, declaró Trump este sábado ante periodistas en la Casa Blanca, antes de viajar a Tennessee para participar en un acto de campaña de cara a las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.
Trump dijo que Estados Unidos quiere “ayudar a Cuba” y “abrirle las puertas” a los estadounidenses. Añadió que hay cubano-estadounidenses que quieren regresar a la isla.
El mandatario no detalló qué tipo de acuerdo espera alcanzar ni precisó si existen negociaciones formales en curso. Su declaración se produce después de que en los últimos días aumentara la atención sobre la posibilidad de una eventual acción militar estadounidense contra Cuba.
Reportes sobre una posible operación
La posibilidad de una intervención militar volvió a cobrar fuerza después de un reporte de CBS News sobre un mensaje interno de la Reserva del Ejército estadounidense.
Según ese reporte, la Reserva solicitó a comandos inferiores información sobre la disponibilidad de fuerzas policiales, personal médico y otras unidades de apoyo que podrían ser requeridas por el Comando Sur en un plazo de entre 90 y 120 días.
Sin embargo, el documento revisado por CBS no menciona expresamente a Cuba. El medio sostuvo, con base en declaraciones de funcionarios estadounidenses, que la solicitud estaría relacionada con un plan para la isla.
El País señaló que no pudo verificar de manera independiente esa información. El Comando Sur tampoco confirmó posibles movimientos operativos o plazos de despliegue y respondió que no divulgaría información de ese tipo por razones de seguridad.
La declaración de Trump se produce también después de que, durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU el pasado martes, calificara a Cuba como un “Estado fallido” y afirmara que “la libertad llegará” a la isla. La delegación cubana abandonó la sala durante esas declaraciones.
Presión sobre La Habana
La administración Trump ha incrementado la presión económica y política sobre Cuba. A comienzos de año, Washington impuso un embargo petrolero que ha agravado la escasez de combustible y los problemas de suministro eléctrico en la isla. También ha aplicado sanciones contra funcionarios, empresas e instituciones cubanas.
El gobierno estadounidense ha señalado que busca un cambio político en Cuba. Al mismo tiempo, las autoridades cubanas han rechazado la posibilidad de una intervención militar y han defendido su disposición al diálogo.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó este sábado ante la Asamblea General de la ONU que La Habana permanece abierta al diálogo con Washington, pero advirtió que una intervención militar tendría consecuencias graves y aseguró que Cuba defendería su territorio.
Las declaraciones de Trump introducen así un nuevo elemento en la relación bilateral: mientras Washington mantiene la presión sobre el gobierno cubano y continúa abierta la discusión sobre una eventual acción militar, el presidente estadounidense sostiene ahora que espera resolver la situación mediante un acuerdo.



