El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este sábado una propuesta de Irán para reabrir en un plazo de siete días el estrecho de Ormuz, establecer un alto el fuego y reanudar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
“Estoy rechazando su acuerdo”, dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca, antes de partir hacia Tennessee.
El mandatario estadounidense sostuvo que Irán busca el acuerdo porque está perdiendo recursos como consecuencia del bloqueo y las restricciones impuestas durante el conflicto.
“Quieren hacer un acuerdo en el que abran el estrecho inmediatamente porque están perdiendo mucho”, afirmó Trump, quien aseguró que Estados Unidos tiene “control total” del estrecho de Ormuz.
Trump agregó que durante la noche 29 embarcaciones habían salido del estrecho y sostuvo que, aunque está dispuesto a negociar, las condiciones planteadas por Teherán no son aceptables.
El plan iraní
El canciller iraní, Abbas Araghchi, anunció el viernes que Teherán había entregado a Estados Unidos, a través de Qatar, un plan concreto de siete días para restablecer la navegación comercial por el estrecho de Ormuz y retomar las negociaciones.
Araghchi explicó que el plazo comenzaría en el momento en que Washington aceptara la propuesta.
Según el funcionario, las primeras medidas podrían completarse en cuatro o cinco días. El estrecho sería reabierto posteriormente y, en el séptimo día, comenzarían las conversaciones entre Irán y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo definitivo sobre los asuntos pendientes.
La propuesta contempla que Estados Unidos levante el bloqueo naval de los puertos iraníes, otorgue excepciones a las sanciones que afectan las exportaciones de petróleo de Irán y observe un alto el fuego que abarque también otros frentes del conflicto, incluido Líbano.
El gobierno iraní también plantea la liberación de alrededor de 12 mil millones de dólares en activos congelados, según reportes sobre los términos de la propuesta.
A cambio, Teherán se comprometería a reabrir el estrecho de Ormuz para la navegación comercial y a reanudar las conversaciones sobre su programa nuclear.
Araghchi afirmó que las condiciones planteadas por Irán no constituyen nuevas demandas, sino que retoman compromisos incluidos en un memorando de entendimiento alcanzado en junio, que establecía las bases para un alto el fuego temporal y posteriormente se rompió.
“El proceso comienza en cuanto Estados Unidos acepte el plan”, explicó el canciller iraní, quien sostuvo que la decisión está ahora en manos de Washington.
Trump mantiene sus condiciones
Tras rechazar la propuesta, Trump reiteró que Irán no puede desarrollar un arma nuclear y que debe detener el enriquecimiento de uranio.
El presidente estadounidense publicó además en Truth Social el mensaje: “IRÁN NO PUEDE TENER UN ARMA NUCLEAR”, reiterando una de las principales condiciones que Washington ha planteado para cualquier acuerdo.
Trump también volvió a referirse al estrecho de Ormuz como una zona bajo control estadounidense y el viernes difundió una imagen en la que lo denominó “Trump Strait”.
El estrecho es una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de energía. En condiciones normales, por esta vía circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural comercializados a nivel internacional.
Posible reanudación de los bombardeos
El rechazo a la propuesta iraní se produjo después de que The Wall Street Journal reportara que Trump considera poco probable que Teherán cumpla con las condiciones que Washington exige y que habría comunicado a funcionarios que contempla reanudar los ataques militares contra Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.
La información está basada en declaraciones de funcionarios estadounidenses citados por el diario.
El reporte señala que Trump mantiene abiertas varias opciones —diplomáticas, económicas y militares—, pero que actualmente se inclina por considerar insuficientes las condiciones ofrecidas por Teherán.
La posible reanudación de los bombardeos todavía no constituye un anuncio formal de una nueva operación militar. Trump ha dicho públicamente que quiere alcanzar un acuerdo con Irán, aunque también ha mantenido la amenaza de recurrir nuevamente a la fuerza si no se cumplen sus condiciones.
Irán mantiene abierta la vía diplomática
A pesar del rechazo estadounidense, el gobierno iraní ha sostenido que mantiene abierta la posibilidad de negociar.
El presidente Masoud Pezeshkian afirmó que Teherán está dispuesto a discutir su programa nuclear y otros asuntos, pero rechazó cualquier negociación bajo amenazas o presión militar.
Pezeshkian también dijo que Irán ya ha aceptado que no debe desarrollar armas nucleares y sostuvo que el conflicto puede resolverse mediante negociaciones.
El canciller Araghchi, por su parte, señaló que la propuesta de siete días fue transmitida a Washington mediante Qatar, que actúa como intermediario entre ambos gobiernos.
Las conversaciones indirectas se desarrollaron durante la semana de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. Funcionarios estadounidenses e iraníes mantuvieron contactos a través de intermediarios, mientras Qatar transmitió mensajes entre ambas partes.
Un funcionario estadounidense citado por medios internacionales describió esas conversaciones como “positivas y constructivas”, aunque persisten diferencias sobre las condiciones para detener el conflicto.
Ormuz, en el centro del conflicto
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de la confrontación entre Estados Unidos e Irán.
Teherán sostiene que la reapertura de la vía marítima puede concretarse en siete días si Washington levanta el bloqueo y cumple las condiciones planteadas. Estados Unidos, en cambio, exige garantías sobre la navegación y mantiene como una de sus principales demandas que Irán no pueda desarrollar un arma nuclear.
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, ha provocado interrupciones en el flujo de petróleo, afectaciones al comercio marítimo y nuevas tensiones en distintos puntos de Medio Oriente.
Con el rechazo de Trump a la propuesta iraní, la posibilidad de una reapertura negociada del estrecho queda nuevamente condicionada a que ambos gobiernos logren acercar sus posiciones sobre el alto el fuego, las sanciones, el bloqueo naval y el programa nuclear iraní.



