La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó los alcances de la prueba PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y defendió la Nueva Escuela Mexicana, luego de que los resultados de la evaluación 2025 mostraran un retroceso de México en matemáticas y bajos niveles de desempeño en las tres áreas analizadas.
“Nosotros siempre hemos dicho que la misma prueba para todos los países siempre tiene sus limitaciones por las características de cada país. Eso es lo primero”, afirmó durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
Sheinbaum sostuvo que los resultados deben analizarse tomando en cuenta las diferencias entre los sistemas educativos y las condiciones sociales de cada nación. Al mismo tiempo, destacó el desempeño de los estudiantes mexicanos en ciencias, donde obtuvieron 414 puntos, cuatro más que en 2022, aunque la OCDE considera que esta variación no representa un cambio estadísticamente significativo.
La presidenta atribuyó ese resultado a la implementación de la Nueva Escuela Mexicana.
“Hay un reconocimiento del incremento en el conocimiento de ciencias, gracias a la Nueva Escuela Mexicana”, sostuvo.
En matemáticas, donde México obtuvo 388 puntos, siete menos que en 2022, Sheinbaum reconoció que existe una disminución, aunque señaló que el retroceso también se presentó en otros países de la OCDE.
“Hay otros países donde también hay disminuciones. No por mal de muchos, ¿verdad?”, dijo.
En lectura, México obtuvo 408 puntos, siete menos que en 2022. La presidenta señaló que el descenso se presentó en los países de la OCDE y relacionó esta tendencia con el impacto de las plataformas digitales en los hábitos de los estudiantes.
“En el reporte de la OCDE lo asocian a las famosas plataformas digitales. Entonces no es exclusivo de México”, explicó. También sostuvo que la disminución registrada en el país fue menor que la observada en otros países.
La OCDE, sin embargo, señala que los resultados de México en lectura y ciencias se mantuvieron aproximadamente en los mismos niveles de 2022, debido a que las variaciones registradas no fueron estadísticamente significativas. En matemáticas sí identificó un descenso significativo.
Sheinbaum destaca reconocimiento de la OCDE
Durante la conferencia, la presidenta proyectó un fragmento de un video de Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE, para subrayar aspectos positivos del desempeño mexicano.
Según Sheinbaum, el funcionario reconoció el papel de las maestras y los maestros, así como la disposición de los estudiantes mexicanos a cuestionar y la resiliencia del sistema educativo.
Schleicher señaló que muchos sistemas educativos en el mundo han registrado una caída en sus resultados de aprendizaje y afirmó que México ha mostrado resiliencia en ciencias y lectura. También destacó que la brecha entre estudiantes aventajados y desfavorecidos no se amplió pese a la incorporación de más jóvenes en condiciones de desventaja, aunque advirtió que los resultados de aprendizaje todavía deben mejorar y que persisten desigualdades importantes.
Los resultados de PISA 2025 muestran que México permanece por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas. En matemáticas, sólo 30 por ciento de los estudiantes alcanzó al menos el nivel básico, frente a 65 por ciento en el promedio de la organización. En lectura y ciencias, alrededor de la mitad alcanzó el Nivel 2 o superior.
La discusión sobre los resultados también abrió cuestionamientos al modelo educativo vigente. La Unión Nacional de Padres de Familia sostuvo que las cifras confirman sus críticas a la Nueva Escuela Mexicana y pidió revisar la estructura curricular, la formación docente, los materiales educativos y la relación entre currículo, enseñanza y evaluación.
El Gobierno, por su parte, ha insistido en que los resultados de PISA deben analizarse dentro del contexto educativo y social mexicano. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, cuestionó también el alcance de la evaluación y su representatividad.
Sheinbaum sostuvo así su defensa de la Nueva Escuela Mexicana, al tiempo que reconoció que existen áreas en las que el país debe mejorar, particularmente en matemáticas. Para la presidenta, los resultados de PISA no deben leerse únicamente a partir de una comparación de puntajes entre países, sino considerando las condiciones y transformaciones que atraviesa cada sistema educativo.



