Robots humanoides de China superan récord de Usain Bolt en Juegos Mundiales de Robots

Más de 2 mil robots participan en la segunda edición de la competencia en Pekín, que combina pruebas deportivas con desafíos inspirados en tareas del mundo real

Robots humanoides chinos superaron marcas mundiales de atletismo establecidas por seres humanos durante la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, una competencia que reúne en Pekín a más de 2 mil máquinas de 666 equipos procedentes de 16 países.

Uno de los resultados que más llamó la atención ocurrió en los 100 metros planos, donde el robot humanoide Tiangong Ultra completó la distancia en 9.39 segundos, por debajo del récord mundial humano de 9.58 segundos establecido por el jamaicano Usain Bolt en 2009.

Otro robot, Shandian, desarrollado por la empresa china Honor, registró 9.47 segundos y también superó la marca de Bolt.

También superan marca en salto

Los avances no se limitaron a las carreras.

Durante las competencias, un robot humanoide alcanzó 2.88 metros en salto de altura sin carrera, por encima del récord mundial humano de 2.45 metros.

Estos resultados muestran el rápido desarrollo de los sistemas de locomoción y control de los robots humanoides, aunque no significan que las máquinas hayan alcanzado una capacidad atlética general superior a la humana.

Las pruebas están diseñadas específicamente para robots y las condiciones de competencia no son equivalentes a las de las disciplinas deportivas humanas.

Más de 2 mil robots en competencia

Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides se realizan del 22 al 26 de agosto en Pekín y en esta segunda edición participan 2 mil 56 robots de 666 equipos, incluidos representantes de 16 países de seis continentes.

La competencia contempla 51 pruebas, entre ellas carreras, futbol, tenis de mesa, artes marciales, levantamiento de pesas y otras disciplinas.

Pero el objetivo de los organizadores va más allá del espectáculo deportivo.

También se evalúan robots en actividades que buscan aproximarse a situaciones de la vida cotidiana y el trabajo, como ensamblaje industrial, servicio en restaurantes, carga de objetos, manipulación de piezas y otras tareas de precisión.

De correr a realizar tareas

Uno de los cambios importantes respecto de la primera edición es precisamente el interés por demostrar qué tan útiles pueden ser los robots humanoides fuera de una pista.

Entre las nuevas pruebas se encuentran desafíos para sus manos robóticas, en los que deben realizar tareas como apretar tornillos, abrir botellas o recoger objetos pequeños con pinzas.

La competencia también incluye escenarios relacionados con fábricas, oficinas, restaurantes y situaciones de emergencia, con pruebas que permiten evaluar la capacidad de los robots para reconocer objetos, desplazarse, manipularlos y corregir errores.

El verdadero desafío no es sólo correr

Los récords de velocidad han generado gran atención, pero investigadores y especialistas señalan que las capacidades que realmente determinarán el futuro de los robots humanoides son más complejas.

Un robot puede desplazarse rápidamente en una pista controlada y, al mismo tiempo, tener dificultades para detenerse, recuperar el equilibrio, conectar un cable o manipular con precisión un objeto.

De hecho, durante las competencias algunos robots han sufrido caídas y problemas para frenar, lo que evidencia que todavía existen importantes desafíos técnicos.

Por ello, las pruebas de Pekín funcionan también como una especie de laboratorio para identificar las limitaciones actuales de esta tecnología.

China busca consolidarse en robótica

Los Juegos se desarrollan en un momento en que China busca fortalecer su posición como potencia mundial en inteligencia artificial y robótica.

El país ha impulsado durante años políticas de apoyo a la industria robótica mediante subsidios, incentivos para investigación y desarrollo y financiamiento, con el objetivo de convertirse en un centro global de innovación en este sector.

La competencia ocurre además en medio de una creciente rivalidad tecnológica entre China y Estados Unidos, especialmente en áreas como inteligencia artificial, semiconductores y robótica.

Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides funcionan así como una demostración pública de los avances alcanzados por las empresas y centros de investigación chinos.

Una competencia que apenas comienza

Los resultados obtenidos en Pekín muestran cuánto han avanzado los robots humanoides en apenas un año. En la primera edición de los Juegos, celebrada en 2025, el mejor tiempo registrado por un robot en los 100 metros había sido de 21.50 segundos.

Ahora, Tiangong Ultra consiguió reducir esa marca a 9.39 segundos.

Pero el verdadero desafío para esta tecnología estará fuera de la pista: conseguir que robots capaces de correr, jugar futbol o practicar artes marciales puedan realizar de manera autónoma, segura y confiable tareas útiles en entornos reales.

Los Juegos de Pekín muestran que la carrera tecnológica ya no se limita a fabricar robots que puedan caminar. La competencia se dirige ahora hacia máquinas capaces de percibir su entorno, tomar decisiones, manipular objetos y trabajar junto a las personas.

Comparte este post:

Facebook
X
LinkedIn
Pinterest
WhatsApp