Brad Cooper visitó el portaaviones en medio de denuncias sobre problemas de suministros y salud mental; afirmó que registra uno de los niveles más bajos de casos de salud mental entre los portaaviones de la Marina
El jefe del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), almirante Brad Cooper, visitó el USS Abraham Lincoln en el mar Arábigo, en medio de las denuncias sobre las condiciones a bordo del portaaviones, que lleva más de 260 días desplegado y más de 200 sin hacer escala en un puerto.
Durante la visita, Cooper defendió el desempeño de los aproximadamente 5 mil marinos e infantes de Marina que integran la tripulación y aseguró que el Lincoln registra uno de los niveles más bajos de casos de salud mental entre los 11 portaaviones activos de la Marina estadunidense.
Cooper visita al portaaviones
La visita ocurrió el sábado 15 de agosto, como parte de una gira de 10 días de Cooper por Medio Oriente. El comandante de CENTCOM se reunió con la tripulación y reconoció el trabajo realizado durante el prolongado despliegue.
Cooper calificó la misión del Lincoln como una de las operaciones más intensas y trascendentales de la era moderna, después de más de 200 días en una zona de combate. El portaaviones ha participado en las operaciones militares estadunidenses relacionadas con la guerra contra Irán.
El almirante destacó particularmente la capacidad de la tripulación para mantener sus operaciones durante un despliegue que se ha extendido mucho más allá de los periodos habituales.
Denuncias sobre las condiciones a bordo
La visita de Cooper se produjo después de que familiares de integrantes de la tripulación denunciaran problemas de alimentación y suministros, dificultades con el agua y las instalaciones sanitarias y preocupación por la salud mental de los marinos.
También se han reportado incidentes en los que algunos integrantes de la tripulación habrían intentado lanzarse por la borda.
La Marina ha reconocido que existen casos que han requerido atención relacionada con la salud mental, pero rechaza que exista un aumento de conductas suicidas y sostiene que algunos de los reportes sobre las condiciones a bordo han sido tergiversados.
Cooper respaldó esta posición al señalar que el Lincoln tiene uno de los niveles más bajos de casos de salud mental entre los portaaviones estadunidenses.
Un despliegue excepcional
El USS Abraham Lincoln salió de San Diego en noviembre de 2025 con una misión inicialmente prevista para el Pacífico. Posteriormente fue enviado a Medio Oriente debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El portaaviones lleva más de 260 días desplegado y ha pasado más de 200 días sin una escala en puerto, un periodo excepcionalmente prolongado para un buque de este tipo. A bordo permanecen unos 5 mil marinos e infantes de Marina.
Durante este periodo, el Lincoln ha realizado más de 10 mil operaciones aéreas, de acuerdo con reportes sobre su despliegue. El prolongado periodo en alta mar ha provocado cuestionamientos sobre el impacto que puede tener en la salud y preparación de la tripulación.
La Marina prepara el relevo
Mientras Cooper defendía el desempeño de la tripulación, la Marina estadunidense ya prepara el relevo del Lincoln.
El USS George Washington se dirige desde el Pacífico hacia Medio Oriente para sustituirlo como parte de una rotación de fuerzas. La medida permitirá que el Abraham Lincoln termine su prolongado despliegue y regrese a Estados Unidos, aunque no se ha informado públicamente una fecha exacta para su retorno.
La sustitución ocurre mientras el Pentágono enfrenta cuestionamientos de legisladores demócratas, quienes han solicitado explicaciones sobre las condiciones de vida y el estado de salud de la tripulación.
Legisladores piden explicaciones
El debate sobre el Lincoln llegó al Congreso. 14 senadores solicitaron al secretario de Defensa, Pete Hegseth, información sobre las condiciones a bordo del portaaviones y las medidas adoptadas por el Pentágono ante las denuncias.
Los legisladores han expresado preocupación por el prolongado despliegue y por los reportes sobre problemas de suministros y salud mental.
La administración Trump, en cambio, ha defendido la actuación de la Marina. El presidente Donald Trump afirmó que el despliegue del Lincoln no había sido “ni de cerca lo suficientemente largo”, mientras Hegseth sostuvo que los reportes sobre las condiciones del portaaviones habían sido tergiversados.
La tripulación se prepara para regresar
El despliegue del Lincoln se encuentra ahora en su etapa final, con el USS George Washington en camino para asumir parte de sus funciones.
El almirante retirado Mike Mullen, exjefe del Estado Mayor Conjunto, señaló que la moral de la tripulación habría mejorado después de que se les comunicara que regresarían a casa, aunque todavía no existe una fecha pública definitiva para el retorno.
La visita de Cooper ocurre así en un momento de transición: mientras el jefe de CENTCOM elogia la resistencia y el estado de la tripulación, familiares y legisladores mantienen sus cuestionamientos sobre las condiciones en las que los marinos han permanecido durante uno de los despliegues más prolongados de la Marina estadunidense.



