México podría requerir hasta 272 mil millones de dólares de inversión para transformar su economía hacia un modelo sostenible entre 2025 y 2050, afirmó el subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular de la Semarnat, José Luis Samaniego Leyva.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Grupo de Trabajo de Inventarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) inauguraron la Segunda Reunión de Autores Principales del Informe Metodológico sobre Tecnologías de Remoción de Dióxido de Carbono, Captura, Utilización y Almacenamiento de Carbono.
El encuentro, que se realiza del 10 al 14 de agosto, reúne a alrededor de 140 especialistas de manera presencial y 10 de forma remota, procedentes de 50 países, para avanzar en el desarrollo de metodologías que permitan fortalecer la acción climática global con base en evidencia científica.
Durante cinco días, especialistas acreditados por el IPCC participarán en sesiones técnicas para desarrollar metodologías que permitan a los países medir, cuantificar e informar de manera congruente las tecnologías de remoción de dióxido de carbono, incluidas aquellas destinadas a su captura, utilización o almacenamiento.
En representación de la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, el subsecretario José Luis Samaniego Leyva destacó que la fortaleza del IPCC radica en su capacidad para reunir a distintos países, experiencias, disciplinas y perspectivas en torno a un propósito común: construir consensos sustentados en la mejor evidencia científica disponible.
“En un momento de incertidumbre y fragmentación, esta misión es más importante que nunca. La acción climática eficaz requiere información sólida, transparente, precisa y comparable porque no podemos transformar lo que no comprendemos ni reducir de manera creíble lo que no podemos medir”, afirmó.
Samaniego Leyva señaló que los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero son mucho más que ejercicios técnicos, pues forman parte de la infraestructura científica sobre la cual se construye la política ambiental.
También subrayó que las metodologías que se desarrollen tendrán implicaciones directas en la forma en que los países miden sus avances, diseñan estrategias de mitigación, movilizan inversiones y cumplen sus compromisos climáticos.
“La ciencia nos brinda la evidencia y la cooperación internacional nos da la capacidad de actuar”, puntualizó.
México requerirá inversiones para la transición sostenible
Durante la inauguración, Samaniego Leyva señaló que México podría requerir hasta 272 mil millones de dólares de inversión entre 2025 y 2050 para transformar su economía hacia un modelo sostenible.
El funcionario advirtió que el cambio climático ya no constituye una amenaza aislada o una proyección lejana, sino una realidad que se manifiesta en sequías, lluvias torrenciales, escasez de agua, huracanes, incendios forestales e inundaciones.
Estos fenómenos, señaló, afectan con mayor intensidad a las poblaciones vulnerables, las comunidades con menos recursos y los ecosistemas que ya se encuentran bajo presión.
Recordó particularmente los efectos de los huracanes Otis, en 2023, y John, en 2024, en las costas del Pacífico mexicano.
En este contexto, destacó la importancia de evaluar las tecnologías emergentes de remoción de dióxido de carbono y de captura, utilización y almacenamiento de carbono no solamente por su potencial técnico, sino también considerando sus efectos ambientales, sociales, económicos y territoriales.
Ciencia para orientar las políticas climáticas
El titular del INECC, José Abraham Ortínez Álvarez, señaló que hospedar esta reunión refleja la confianza de la comunidad científica internacional en las instituciones mexicanas y en el compromiso del país con una acción climática sustentada en la ciencia.
Recordó que durante décadas el IPCC ha proporcionado al mundo evaluaciones científicas rigurosas, independientes y relevantes para la formulación de políticas públicas, que han permitido a los gobiernos comprender los desafíos climáticos y las opciones disponibles para enfrentarlos.
Por su parte, Takeshi Enoki, copresidente del Grupo de Trabajo sobre los Inventarios Nacionales de Gases de Efecto Invernadero del IPCC, destacó la importancia de integrar conocimientos especializados de distintas regiones y disciplinas.
“Reunir conocimientos especializados de distintas regiones y disciplinas es esencial para el IPCC”, señaló, al considerar que la reunión representa un paso importante para construir una base científica y técnica sólida que pueda ser utilizada por quienes elaboran los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero.
Las intervenciones durante la inauguración coincidieron en señalar que la ciencia y la cooperación internacional son pilares para fortalecer la acción climática, así como en la necesidad de desarrollar metodologías rigurosas, transparentes y comparables.
Estas herramientas permitirán generar información confiable para fortalecer los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero, sustentar la toma de decisiones y diseñar políticas climáticas.
Informe será referencia internacional en 2027
La reunión da continuidad a los trabajos iniciados en Roma, Italia, en abril pasado, y representa un avance hacia la publicación de un informe que se convertirá en una referencia internacional.
El documento, previsto para 2027, establecerá criterios científicos para incorporar las tecnologías de remoción, captura, utilización y almacenamiento de carbono en los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero.
Con ello se busca contribuir a que los países cuenten con información más transparente y comparable para evaluar sus avances, diseñar estrategias de mitigación, orientar inversiones y cumplir sus compromisos climáticos.
En la inauguración también participó Enrique Ochoa Martínez, subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), quien señaló que los efectos del cambio climático trascienden la dimensión ambiental.
La erosión de los medios de subsistencia, los desplazamientos y la pérdida de identidad cultural provocados por el cambio climático, sostuvo, no son solamente problemas medioambientales, sino “una cuestión de dignidad humana”.
Ochoa Martínez planteó que los resultados del IPCC deben ser cada vez más accesibles para la población mediante síntesis en lenguaje sencillo y productos de comunicación multilingües y regionales, para evitar que el conocimiento científico permanezca limitado a términos técnicos.
“El desafío hoy no es la falta de conocimiento, sino la capacidad de traducir ese conocimiento en decisiones que mejoren y salven vidas”, afirmó.
En la inauguración participaron también Celina Peña Guzmán, subsecretaria de Desarrollo Tecnológico, Vinculación e Innovación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación; Julia Álvarez Icaza, secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México; y María Soledad Funes Argüello, coordinadora de Investigación Científica de la UNAM.
Con esta reunión, México participa en el desarrollo de metodologías internacionales destinadas a mejorar la forma en que los países miden y reportan las emisiones y absorciones de gases de efecto invernadero, con el objetivo de fortalecer la acción climática a partir de evidencia científica y cooperación internacional.



