35 pacientes recibieron el reemplazo de los procesadores de sonido de sus implantes cocleares, con el objetivo de preservar su capacidad auditiva y dar continuidad a sus tratamientos.
La Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública (APBP) y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias “Ismael Cosío Villegas” (INER) realizaron una jornada de reemplazo de procesadores de sonido para implante coclear, en beneficio de 35 pacientes cuyos dispositivos requerían ser sustituidos debido a la evolución tecnológica y al término de su vida útil.
Con esta acción, el INER refrendó su compromiso con la atención especializada de personas con discapacidad auditiva y con la continuidad de tratamientos que contribuyen a conservar la audición, mejorar la calidad de vida y fortalecer la inclusión social de las y los pacientes.
La médica especialista en Audiología y Otoneurología, Lizette Carranco Hernández, adscrita al Servicio de Audiología del INER, explicó que la sustitución de los equipos representa más que una actualización tecnológica, pues permite que las personas continúen escuchando y evita que vuelvan a perder el acceso al sonido debido a la obsolescencia de sus dispositivos.
“La finalidad del implante coclear es integrar a las personas al mundo de los oyentes y brindarles mayores oportunidades de desarrollo personal, educativo y laboral”, señaló.
La especialista destacó que el acceso oportuno a esta tecnología permite reducir el impacto de la discapacidad auditiva y favorecer una mejor calidad de vida.
Atención multidisciplinaria
Carranco Hernández explicó que el INER atiende tanto a pacientes con sordera congénita como a personas que perdieron la audición posteriormente debido a enfermedades, efectos de medicamentos u otras causas.
La indicación de un implante coclear se realiza bajo criterios clínicos establecidos conforme a estándares internacionales. Antes de determinar el tratamiento, cada paciente es evaluado por un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en audiología, otorrinolaringología, terapia de lenguaje, psicología y trabajo social.
Este equipo determina la alternativa terapéutica más adecuada para cada caso.
Una vez realizado el implante, las y los pacientes reciben seguimiento permanente que incluye programación de los dispositivos, rehabilitación auditiva, terapia de lenguaje y vigilancia médica, con el propósito de favorecer mejores resultados funcionales a largo plazo.
Cerca de 500 implantes desde 1999
La Clínica de Implante Coclear del INER se ha consolidado como uno de los centros con mayor experiencia en el país en la atención de personas que requieren esta alternativa terapéutica.
Desde 1999 se han realizado cerca de 500 implantes, y actualmente la clínica ofrece atención continua a pacientes provenientes de diferentes entidades federativas.
El INER mantiene un modelo de atención multidisciplinaria que, de acuerdo con la institución, ha servido como referencia para el desarrollo de programas similares en otras instituciones de salud.
La especialista señaló que los avances tecnológicos y el fortalecimiento de los programas de apoyo permiten que cada vez más personas puedan acceder a esta opción terapéutica.
Por ello, invitó a quienes presentan pérdida auditiva a acudir con especialistas en audiología para recibir una valoración integral y conocer las alternativas de tratamiento disponibles.



