Un operativo realizado por fuerzas federales en Atotonilco El Alto, Jalisco, permitió la captura de Ramón Ángel N., alias «El R1», identificado como líder de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y considerado uno de los principales generadores de violencia en Michoacán y Jalisco. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el detenido cuenta con una orden de aprehensión por homicidio y es señalado por las autoridades como el presunto autor intelectual del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, García Harfuch explicó que la captura fue resultado de varios meses de trabajos de inteligencia e investigación realizados de manera coordinada por la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, el Centro Nacional de Inteligencia, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Fiscalía General de la República. En el operativo también fue detenido Jesús Salvador N., alias «El Chuy», luego de que elementos de seguridad repelieron una agresión por parte del círculo de seguridad del R1.
De acuerdo con el funcionario, la célula encabezada por Ramón Ángel N. mantenía operaciones en municipios de Michoacán, como Apatzingán, Uruapan, Morelia, Tacámbaro y Huandacareo, así como en la zona metropolitana de Guadalajara y otras regiones de Jalisco. Además de coordinar actividades de narcotráfico y rutas para el trasiego de drogas hacia Estados Unidos, obtenía recursos mediante la extorsión y el cobro de piso a productores de limón y aguacate, ganaderos, comerciantes, transportistas y otros sectores económicos.
Las investigaciones permitieron reconstruir la estructura de esa organización criminal, identificar sus mecanismos de operación, sus redes de apoyo y los inmuebles utilizados por sus integrantes, así como establecer el nivel de responsabilidad de sus principales operadores, entre ellos el R1.
Lo señalan como autor intelectual
García Harfuch informó que la investigación permitió establecer que Ramón Ángel N. ordenó, planeó y financió el asesinato de Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 en el centro de Uruapan.
«La información obtenida mediante labores de inteligencia permitió identificar que Ramón Ángel N. había ordenado y financiado el homicidio de Carlos Manzo. De esta forma, Ramón Ángel N. es señalado como el principal autor intelectual del ataque, al tener una participación directa en la decisión, planeación y financiamiento del crimen», señaló.
El secretario explicó que la carpeta de investigación se sustenta en análisis forenses de equipos telefónicos, transferencias bancarias, entrevistas, declaraciones ministeriales, testimonios e intervenciones de comunicaciones privadas autorizadas por un juez, elementos que, dijo, serán presentados por la Fiscalía durante el proceso penal.
Asimismo, indicó que las investigaciones permitieron identificar que personas cercanas al alcalde filtraban información sobre sus movimientos y condiciones de seguridad a la organización criminal. Entre ellas se encuentra Samuel N., quien trabajaba en el ayuntamiento, además de otra colaboradora municipal. Ambos fueron detenidos. En total, el caso suma 31 personas detenidas, todas vinculadas a proceso por su presunta participación en la planeación, ejecución o encubrimiento del homicidio.
Una represalia contra el alcalde
Al ser cuestionado sobre el móvil del crimen, García Harfuch explicó que las declaraciones obtenidas durante la investigación coinciden en que integrantes de la organización criminal consideraban que Carlos Manzo representaba una «provocación» para el grupo.
«Lo que refieren varias entrevistas y declaraciones es que ellos sentían, literalmente lo mencionan algunos detenidos, una provocación del presidente municipal hacia el grupo criminal», afirmó.
El secretario precisó que ese señalamiento surgió de los testimonios de los propios detenidos y explicó que el alcalde acostumbraba estar presente durante operativos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, además de realizar declaraciones públicas contra la organización criminal.
«Por ejemplo, cuando la Secretaría de la Defensa Nacional o Guardia Nacional tenía varias detenciones, pues obviamente el alcalde a veces estaba presente, hacía alusiones al grupo criminal. Sin embargo, es un crimen sumamente cobarde atribuido a esta célula criminal», dijo.
Añadió que existen indicios de que Nemesio Oseguera Cervantes, líder del CJNG, tenía conocimiento del homicidio; sin embargo, aclaró que las investigaciones realizadas hasta el momento señalan que quien ordenó directamente el asesinato fue Ramón Ángel N., alias el R1.



