El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Salud (SSA), emitió un aviso preventivo de viaje para las personas que tengan previsto trasladarse a Estados Unidos, debido al brote multiestatal de ciclosporiasis que afecta a ese país y que, hasta el momento, suma alrededor de mil 645 casos confirmados en 34 estados, además de más de 5 mil casos sospechosos bajo investigación.
Aunque las autoridades mexicanas aclararon que no existen restricciones para viajar ni recomendaciones para cancelar visitas a Estados Unidos, sí clasificaron el riesgo como medio e hicieron un llamado a extremar las medidas de higiene, particularmente en el consumo de alimentos frescos y agua potable, debido a que la fuente del brote aún no ha sido identificada.
Un brote sin origen definido mantiene en alerta a las autoridades sanitarias
La alerta se emitió luego de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos informaran que el brote continúa expandiéndose en distintas regiones del país.
Durante una conferencia de prensa, la subdirectora de la División de Enfermedades Transmitidas por los Alimentos, el Agua y el Medio Ambiente del CDC, Gwen Biggerstaff, explicó que el número de casos confirmados representa solo una parte del problema, ya que existen miles de pacientes adicionales cuyos diagnósticos aún están siendo analizados.
La magnitud del brote resulta particularmente relevante si se compara con el mismo periodo del año pasado. Entre el 1 de mayo y el 16 de julio de 2025 apenas se habían confirmado 249 casos, mientras que en 2026 la cifra se ha multiplicado varias veces.
Los especialistas atribuyen parte de la dificultad para controlar el brote al largo periodo de incubación del parásito, que puede ir de dos días hasta dos semanas, complicando la identificación del alimento responsable una vez que aparecen los síntomas.
La investigación apunta a alimentos frescos
Uno de los elementos que más preocupa a los epidemiólogos es que ninguno de los pacientes confirmados había viajado fuera de Estados Unidos durante las dos semanas previas al inicio de la enfermedad.
Este dato fortalece la hipótesis de que el brote está asociado con un alimento distribuido dentro del propio territorio estadounidense.
Aunque las autoridades sanitarias estadounidenses todavía no identifican oficialmente el producto responsable, funcionarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) reconocieron que existen investigaciones en Michigan que señalan a la lechuga como una posible fuente de contaminación, sin que hasta ahora exista una confirmación definitiva.
La experiencia internacional demuestra que los brotes de ciclosporiasis suelen estar relacionados con frutas y verduras frescas contaminadas durante su producción, cosecha o distribución.
¿Qué es la ciclosporiasis?
La ciclosporiasis es una enfermedad intestinal causada por el protozoario Cyclospora cayetanensis, un microorganismo que se transmite principalmente mediante el consumo de agua o alimentos contaminados.
A diferencia de otras infecciones gastrointestinales, el contagio directo entre personas prácticamente no ocurre, debido a que el parásito necesita permanecer varios días en el ambiente para convertirse en infeccioso.
Los ooquistes eliminados en las heces requieren condiciones específicas de temperatura y humedad para madurar. Una vez que contaminan frutas, verduras o agua, pueden infectar a otras personas al ser ingeridos.
Los expertos señalan que esta enfermedad es más frecuente en regiones tropicales y subtropicales, aunque durante la primavera y el verano se presentan brotes recurrentes en Estados Unidos debido al mayor consumo de productos agrícolas frescos.
Síntomas que no deben pasarse por alto
La enfermedad suele manifestarse aproximadamente una semana después de la infección.
El síntoma más característico es una diarrea acuosa persistente, acompañada frecuentemente por:
- Cólicos abdominales.
- Náuseas.
- Pérdida del apetito.
- Fatiga.
- Dolor de cabeza.
- Febrícula.
- Pérdida de peso cuando el cuadro se prolonga.
En personas sanas, la infección generalmente desaparece por sí sola; sin embargo, sin tratamiento puede extenderse entre 10 y 12 semanas, presentar recaídas y ocasionar deshidratación importante.
En pacientes con sistemas inmunológicos debilitados, como personas que viven con VIH o reciben tratamientos inmunosupresores, la enfermedad puede ser considerablemente más grave.
Diagnóstico oportuno, clave para contener el brote
Especialistas en enfermedades infecciosas de Estados Unidos consideran que la ciclosporiasis probablemente está subdiagnosticada.
El profesor Thomas Moore, de la Universidad de Kansas, explicó que muchos pacientes presentan únicamente uno o dos días de diarrea y no buscan atención médica, lo que dificulta conocer la verdadera dimensión del brote.
Sin embargo, recomendó que tanto médicos como pacientes incrementen la sospecha clínica cuando la diarrea persista por más de tres días, especialmente si existe antecedente reciente de consumo de alimentos frescos.
Por su parte, el infectólogo Paul Auwaerter, de la Universidad Johns Hopkins, indicó que la mayoría de los pacientes únicamente requiere hidratación adecuada y una dieta ligera, aunque las personas mayores y quienes presentan inmunosupresión deben ser evaluadas con mayor rapidez debido al riesgo de complicaciones.
Tratamiento
El tratamiento recomendado consiste en un antibiótico combinado de trimetoprima con sulfametoxazol, administrado durante un periodo de entre seis y diez días.
En casos de intolerancia pueden utilizarse medicamentos alternativos, mientras que en pacientes inmunocomprometidos el tratamiento puede requerir una duración mayor.
Los especialistas coinciden en que la hidratación sigue siendo el componente fundamental del manejo clínico.
¿Qué recomienda México a los viajeros?
La Secretaría de Salud subraya que el objetivo del aviso preventivo no es limitar los viajes, sino reducir el riesgo de infección mediante medidas sencillas de prevención.
Entre las principales recomendaciones destacan:
- Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón o utilizar gel antibacterial con al menos 70 % de alcohol.
- Consumir únicamente agua embotellada, hervida o desinfectada.
- Evitar frutas y verduras que no hayan sido correctamente lavadas o desinfectadas.
- Limitar el consumo de alimentos crudos o preparados en condiciones higiénicas dudosas.
- Preferir establecimientos formales para consumir alimentos.
- Vigilar cualquier síntoma gastrointestinal hasta dos semanas después del regreso a México.
- Evitar preparar alimentos para otras personas mientras exista diarrea.
- Buscar atención médica inmediata ante diarrea persistente e informar al personal de salud sobre el viaje reciente a Estados Unidos.
Vigilancia epidemiológica permanente
La emisión de este aviso forma parte de la estrategia de vigilancia epidemiológica internacional que mantiene la Secretaría de Salud para detectar oportunamente enfermedades emergentes que puedan representar un riesgo para la población mexicana.
Las autoridades recuerdan que la movilidad internacional facilita la introducción de enfermedades infecciosas, por lo que el monitoreo permanente y la información oportuna constituyen herramientas esenciales para proteger la salud pública.
La prevención, la mejor herramienta
Especialistas coinciden en que, aunque el brote registrado en Estados Unidos representa un evento sanitario importante, el riesgo para los viajeros puede reducirse considerablemente mediante prácticas básicas de higiene alimentaria.
Mientras las investigaciones continúan para identificar el alimento responsable de la propagación del parásito, las autoridades sanitarias de ambos países mantienen la vigilancia epidemiológica y el intercambio de información para contener el brote y evitar nuevos contagios.
La recomendación central es clara: no existe motivo para cancelar viajes, pero sí para mantener una mayor precaución al consumir alimentos frescos y agua durante la estancia en Estados Unidos, así como permanecer atentos a cualquier síntoma gastrointestinal durante las semanas posteriores al regreso.
Con información de: Medscape y Secretaría de Salud de México.



