Trump endurece las reglas de estancia para estudiantes, investigadores y periodistas extranjeros

La administración del presidente Donald Trump anunció una reforma al sistema migratorio que modificará de manera significativa las condiciones de estancia de millones de estudiantes, investigadores, participantes en programas de intercambio y periodistas extranjeros en Estados Unidos, al sustituir el esquema de permanencia abierta por plazos fijos de residencia sujetos a autorización del gobierno federal. La medida forma parte de la estrategia de la Casa Blanca para reforzar los controles sobre la inmigración legal.

La nueva regulación, emitida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), elimina el sistema conocido como «Duration of Status» (D/S), vigente desde hace casi cinco décadas. Hasta ahora, los titulares de visas F (estudiantes), J (visitantes de intercambio, investigadores y académicos) e I (periodistas extranjeros) podían permanecer en el país mientras mantuvieran vigente su programa académico, de investigación o su actividad profesional, sin una fecha fija de expiración. Con la reforma, todos ellos recibirán un periodo de estancia determinado y deberán solicitar una prórroga si necesitan permanecer más tiempo en territorio estadounidense.

De acuerdo con la norma, las visas para estudiantes internacionales y participantes en programas de intercambio tendrán una vigencia máxima de cuatro años, aunque podrán ser menores si el programa académico tiene una duración inferior. Quienes cursen estudios de mayor duración, como doctorados, investigaciones especializadas o residencias académicas, deberán tramitar una extensión ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), el cual decidirá caso por caso si autoriza su permanencia.

En el caso de los periodistas extranjeros acreditados con visa I, la estancia quedará limitada a 240 días, mientras que para los ciudadanos chinos será de 90 días, con posibilidad de solicitar renovaciones. Hasta ahora, estos permisos permanecían vigentes mientras el corresponsal continuara desempeñando su labor informativa para el medio que lo patrocinaba.

La regulación también introduce nuevas restricciones para los estudiantes. Los alumnos de posgrado ya no podrán cambiar libremente de programa académico o de institución educativa sin autorización expresa de las autoridades migratorias. Además, el periodo de gracia para abandonar Estados Unidos después de concluir los estudios o la capacitación se reducirá de 60 a 30 días, lo que obligará a los egresados a salir del país o regularizar su situación migratoria en un plazo mucho menor.

El DHS justificó la reforma al señalar que el número de visas emitidas bajo el sistema de permanencia abierta ha aumentado de manera considerable y que algunas personas permanecen en Estados Unidos durante décadas sin una revisión periódica de su estatus migratorio. Según la dependencia, el nuevo esquema permitirá fortalecer la supervisión, prevenir abusos y mejorar la seguridad nacional mediante controles más frecuentes.

La decisión ha generado preocupación entre universidades, organizaciones académicas y asociaciones de periodistas. Instituciones de educación superior advirtieron que la medida incrementará la carga administrativa para estudiantes y centros educativos, además de crear incertidumbre para quienes realizan programas de larga duración. Diversos especialistas consideran que las nuevas reglas podrían reducir el atractivo de Estados Unidos como destino para estudiantes e investigadores internacionales, con efectos sobre la investigación científica, la innovación y la economía del país.

Organizaciones dedicadas a la educación internacional señalaron que la reforma obligará a miles de estudiantes a presentar solicitudes adicionales de extensión de estancia, lo que incrementará los costos y los tiempos de espera, además de exponerlos al riesgo de que una negativa migratoria interrumpa programas académicos ya iniciados. También expresaron preocupación por las nuevas limitaciones para cambiar de especialidad o de universidad durante los estudios.

En el caso de los medios de comunicación, asociaciones de prensa advirtieron que la reducción de la vigencia de las visas para corresponsales internacionales podría dificultar la cobertura de acontecimientos de largo plazo y aumentar la incertidumbre para las organizaciones periodísticas con presencia permanente en Estados Unidos. La decisión ha sido especialmente criticada por el gobierno chino, que la calificó de discriminatoria respecto a sus periodistas acreditados.

La nueva normativa deberá pasar por el periodo de revisión previsto en la legislación estadounidense antes de entrar en vigor. Durante ese lapso, el Congreso podrá analizar la medida e impulsar, si así lo considera, un procedimiento para intentar dejarla sin efectos. No obstante, analistas consideran que esa posibilidad es reducida, debido a que el Partido Republicano, al que pertenece el presidente Donald Trump, mantiene la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, lo que facilita que la regulación entre en vigor una vez concluido el proceso de revisión.

De no prosperar una resolución para bloquearla, las nuevas disposiciones comenzarán a aplicarse 60 días después de su publicación en el Registro Federal y afectarán a más de dos millones de estudiantes, investigadores, académicos, participantes en programas de intercambio y periodistas extranjeros que actualmente residen o ingresan cada año a Estados Unidos bajo esas categorías migratorias.

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