La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, destacó la primera encíclica del papa León XIV, en la que el pontífice advierte sobre los riesgos de la inteligencia artificial, cuestiona la concentración del poder tecnológico en actores privados y llama a construir mecanismos de regulación con enfoque humanista.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria calificó como “muy interesante” el documento titulado “Grandiosa Humanidad”, el cual —afirmó— plantea reflexiones que trascienden el ámbito religioso y abren un debate global sobre el control de las nuevas tecnologías.
“Vale mucho la pena, sea uno católico o no, la reflexión que hace el papa León XIV”, expresó.
Sheinbaum resaltó que la encíclica no se limita a advertir sobre la necesidad de regular la inteligencia artificial, sino que también cuestiona quién concentra actualmente el poder tecnológico y cuáles son los intereses detrás de su desarrollo.
“Es muy interesante porque no sólo habla de la importancia de la regulación de la inteligencia artificial, sino dice por quién está controlada. Es una reflexión muy interesante”, señaló.
Durante la conferencia, la presidenta leyó fragmentos del documento papal, donde se advierte sobre el impacto que pueden tener tecnologías como la inteligencia artificial, la biotecnología, la informática y el manejo de datos genéticos cuando quedan concentradas en grandes corporaciones privadas.
“Debemos preguntarnos con realismo quién detenta hoy ese poder y hacia qué fines lo orienta”, cita el texto del pontífice leído por Sheinbaum.
La mandataria destacó especialmente el señalamiento del papa sobre el cambio en el modelo de innovación tecnológica mundial, que anteriormente estaba impulsado principalmente por los Estados y ahora es dominado por empresas privadas transnacionales con recursos y capacidades superiores a muchos gobiernos.
“No podemos ignorar que la energía nuclear, la biotecnología, la informática, el conocimiento del propio ADN y otras capacidades que hemos adquirido dan a quienes tienen el conocimiento y sobre todo el poder económico para explotarlo un dominio impresionante sobre el conjunto de la humanidad y del mundo entero”, leyó la presidenta.
Asimismo, enfatizó que la encíclica advierte que el poder tecnológico contemporáneo tiene un “rostro predominantemente privado”, lo que vuelve más compleja su regulación y orientación hacia el bien común.
“El poder tecnológico adquiere así un rostro inédito, predominantemente privado y por ello aún más difícil de discernir, gobernar y orientar hacia el bien común”, retomó.
Sheinbaum consideró que el texto papal plantea preguntas fundamentales sobre el futuro de la humanidad y el papel de las nuevas tecnologías en la vida pública, particularmente en temas relacionados con algoritmos, redes sociales y el uso masivo de datos.
“¿Quién detenta la inteligencia artificial? ¿Quién detenta las redes sociales? ¿Quién genera los algoritmos? Todo esto lo presenta el papa”, afirmó.
La presidenta subrayó que la reflexión del pontífice coincide con una visión humanista que busca colocar a las personas y a los sectores más vulnerables en el centro del debate tecnológico.
“No nos dejemos llevar solamente por el uso de la tecnología, sino nos cuestionemos, regulemos y pensemos en el futuro de la humanidad”, sostuvo.
Además, destacó que el papa León XIV plantea la necesidad de construir instrumentos normativos capaces de contener “los efectos distorsionadores del poder tecnológico” y evitar que las decisiones sobre el rumbo de la sociedad queden únicamente sujetas a intereses económicos.
La mandataria señaló que la discusión sobre inteligencia artificial y regulación tecnológica será uno de los grandes temas de los próximos años a nivel mundial, debido al acelerado avance de estas herramientas y su impacto en ámbitos económicos, sociales, políticos y culturales.
Finalmente, Sheinbaum consideró que la encíclica abre un espacio de reflexión colectiva sobre el tipo de sociedad que se busca construir frente al avance tecnológico.
“Hacia dónde vamos, hacia qué meta deseamos orientarnos, qué dirección elegir como comunidad humana y como pueblos. Muy interesante”, concluyó.



