La movilización de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en la Ciudad de México escaló este lunes luego de que un operativo policial impidiera el paso de maestros hacia el Zócalo capitalino, lo que derivó en empujones, acusaciones de represión y nuevas exigencias de diálogo al gobierno federal.
Integrantes de la Sección 22 de Oaxaca marcharon desde el Ángel de la Independencia con la intención de instalar un plantón permanente en la Plaza de la Constitución; sin embargo, al llegar al cruce de Eje Central y 5 de Mayo encontraron un cerco de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que les impidió avanzar.
De acuerdo con reportes periodísticos, los docentes intentaron abrir paso con una camioneta cargada con maletas, sillas y materiales para el campamento, lo que provocó momentos de tensión con policías capitalinos. Durante el forcejeo fue dispersado polvo químico seco, lo que generó irritación en ojos y piel de algunos manifestantes.
Tras el incidente, dirigentes de la CNTE acusaron un acto de “represión” y cuestionaron la actuación de las autoridades capitalinas. Finalmente, los maestros desistieron de intentar ingresar al Zócalo y acordaron instalar su plantón sobre la calle 5 de Mayo, desde Eje Central hacia el Centro Histórico.
Más tarde, el gobierno capitalino informó que el operativo incluyó alrededor de 800 elementos de seguridad y justificó el cierre de accesos al Zócalo debido a las actividades programadas para el FIFA Fan Fest rumbo al Mundial de Futbol 2026. La Secretaría de Seguridad Ciudadana rechazó además el uso de gases lacrimógenos y aseguró que los uniformados únicamente utilizaron equipo de protección y extintores durante los forcejeos.
En respuesta, dirigentes de la Coordinadora endurecieron el tono de sus declaraciones y advirtieron que las protestas podrían extenderse e incluso afectar actividades relacionadas con el Mundial si no existen avances en las negociaciones con el gobierno federal.
En paralelo, las secretarías de Gobernación y de Educación Pública reiteraron su disposición al diálogo con el magisterio disidente y señalaron que continúan abiertas las mesas de negociación para atender las demandas de la Coordinadora, entre ellas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y mejoras salariales.
Las dependencias federales aseguraron que mantienen la voluntad de construir acuerdos mediante canales institucionales y reconocieron el derecho a la libre manifestación. No obstante, la CNTE mantiene en pie la advertencia de convocar a un paro nacional indefinido a partir del próximo 1 de junio.



