El Consejo de la Unión Europea autorizó la firma del acuerdo comercial modernizado con México, un paso clave para actualizar la relación económica bilateral y ampliar el intercambio comercial, las inversiones y la cooperación tecnológica entre ambas regiones.
La actualización del acuerdo contempla la eliminación de la mayoría de los aranceles entre México y la Unión Europea, así como nuevas disposiciones en materia de comercio digital, protección de datos, compras públicas, desarrollo sostenible y cadenas de suministro.
De acuerdo con estimaciones del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), la modernización del acuerdo podría incrementar hasta 35 por ciento el comercio bilateral en los próximos cinco años y elevar entre 25 y 40 por ciento las exportaciones mexicanas hacia Europa.
Entre los sectores que tendrían mayor crecimiento destacan agroalimentos de alto valor, industria automotriz, autopartes, manufactura avanzada, productos farmacéuticos y químicos.
El acuerdo también facilitaría el acceso de pequeñas y medianas empresas mexicanas al mercado europeo, integrado por más de 440 millones de consumidores y considerado uno de los bloques económicos más grandes del mundo.
La modernización del tratado ocurre en un momento de reconfiguración del comercio internacional marcado por tensiones geopolíticas, políticas proteccionistas y la incertidumbre en torno al futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En las últimas semanas, el gobierno mexicano ha intensificado su estrategia de diversificación comercial mediante acuerdos y misiones económicas con Canadá, Europa y otros mercados estratégicos, buscando reducir riesgos derivados de la dependencia económica con Estados Unidos.
El Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea entró en vigor en el año 2000 y desde entonces el comercio bilateral ha crecido más de 300 por ciento, consolidando a Europa como uno de los principales socios comerciales de México.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, informó que la aprobación permitirá avanzar en la formalización de los instrumentos jurídicos necesarios para concretar la modernización del tratado vigente desde el año 2000.
A través de redes sociales, Ebrard destacó que el nuevo acuerdo fortalecerá el comercio bilateral y abrirá mayores oportunidades para las exportaciones mexicanas y la atracción de inversiones europeas.
La nueva estructura del acuerdo permitiría además una implementación más rápida de sus disposiciones comerciales mediante la aprobación del Parlamento Europeo, evitando procesos de ratificación más largos en cada país miembro.
Versiones difundidas en medios europeos y mexicanos señalan que la firma oficial del acuerdo podría concretarse entre el 21 y el 22 de mayo, una vez concluidos los últimos procedimientos administrativos dentro de la Unión Europea.
La autorización del Consejo Europeo representa uno de los avances comerciales más relevantes para México en los últimos años, en medio de una estrategia orientada a fortalecer su presencia en mercados internacionales y ampliar sus cadenas de inversión y exportación más allá de América del Norte.



