Presenta Fernando Coca el libro: “Balas con remitente” en el Centro Universitario de Guadalajara

El periodista y escritor Fernando Coca Meneses presentó su libro “Balas con remitente: El tráfico de armas de Estados Unidos a México” en el Auditorio Adalberto Navarro del Centro Universitario de Guadalajara, donde advirtió que el tráfico de armas y de fentanilo forman parte de una misma dinámica que ha profundizado la violencia en ambos países.

Durante su participación ante estudiantes universitarios, Coca Meneses sostuvo que el tráfico ilegal de armas no es un fenómeno reciente ni aislado, sino parte de una estructura histórica en la que México ha sido utilizado como escenario de operaciones financiadas desde Estados Unidos.

“El tráfico de armas y el de fentanilo son dos caras de una misma moneda”, afirmó el autor, quien explicó que su investigación se construyó a partir de años de recopilación de información sobre la evolución del crimen organizado y el acopio de armamento de uso militar en México.

El escritor señaló que entre 2005 y 2006 grupos criminales iniciaron una compra masiva de armas de alto poder, lo que fortaleció su capacidad de confrontación contra el Estado mexicano y autoridades locales.

“Tienen parte de razón quienes dicen que el acopio se incrementó del 2006 para acá. Sin embargo, el uso de armas con potencia militar se dio entre 2003 y 2004 bajo una ley que prohibía la venta de armas de uso militar en Estados Unidos y que se quedó en el limbo”, explicó.

Coca Meneses aseguró que las armas comercializadas en Estados Unidos terminan impactando directamente a la sociedad mexicana y citó cifras sobre las consecuencias humanas de la violencia: 367 mil huérfanos entre 2006 y 2024, además de cerca de 490 mil madres y padres que perdieron al menos un hijo en ese periodo.

El periodista indicó que uno de los objetivos de su libro es exhibir el funcionamiento del sistema de venta de armas y sus repercusiones fatales tanto en México como en Estados Unidos.

También alertó que el flujo de armamento hacia el sur alimenta la violencia ligada al narcotráfico y al tráfico de fentanilo, mientras que armas como rifles Barret, AK-47 y modificaciones para cargadores de alta capacidad fortalecen el poder de fuego de los grupos criminales.

Según explicó, en estados estadounidenses como Texas, Arizona y Florida existen leyes laxas que permiten adquirir armas de alto poder con solo presentar una identificación oficial, además de que en algunos casos no existe obligación legal de reportar armas perdidas o robadas.

El autor reveló que entre 2018 y 2024 fueron decomisados en México cerca de 900 rifles Barret, cuyo valor ronda los 10 mil dólares cada uno en el mercado legal estadounidense.

Asimismo, afirmó que alrededor del 70 por ciento de las armas aseguradas a grupos criminales en México fueron fabricadas en Estados Unidos.

Durante la presentación, Coca Meneses también recordó la demanda presentada por el gobierno mexicano contra fabricantes de armas estadounidenses ante la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, impulsada durante la gestión del entonces canciller Marcelo Ebrard y del consultor jurídico Alejandro Celorio.

Sin embargo, señaló que el máximo tribunal estadounidense determinó que la industria armamentista no puede ser responsabilizada por el uso que se haga de las armas, decisión que atribuyó a la influencia política de la Asociación Nacional del Rifle.

Finalmente, el periodista cuestionó el discurso bilateral de seguridad de Estados Unidos y afirmó que mientras se exige a México frenar a los grupos criminales, persisten mecanismos legales y comerciales que facilitan el flujo de armas hacia territorio mexicano.

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