En la conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un mensaje contundente en defensa de la soberanía nacional y advirtió, tanto a nivel interno como internacional, que México no aceptará presiones externas ni injerencias en sus decisiones.
Desde Puebla, la mandataria subrayó que la historia del país está marcada por la resistencia frente a invasiones extranjeras, pero también por episodios de colaboración interna con intereses externos. “Nunca olvidemos que nuestra historia está marcada por la resistencia frente a las invasiones extranjeras y también por las traiciones internas”, afirmó.
Como parte central de su mensaje, Sheinbaum realizó un amplio recuento histórico del contexto que derivó en la intervención francesa, en el que destacó el papel de sectores conservadores mexicanos que promovieron la instauración de una monarquía extranjera.
Recordó que, tras la Guerra de Reforma y en medio de una crisis económica, el gobierno de Benito Juárez decidió suspender temporalmente el pago de la deuda externa, lo que fue utilizado como argumento por potencias europeas para intervenir en México. Aunque mediante la diplomacia se evitó el avance de España e Inglaterra, Francia —bajo el proyecto expansionista de Napoleón III— decidió continuar con la invasión.
La presidenta subrayó que esta intervención no puede entenderse sin la participación de actores internos. “No hay que olvidar a los mexicanos que […] promovieron la invasión francesa y aplaudieron la llegada del ejército francés”, dijo.
En ese contexto, recordó que en 1863 una comisión de conservadores mexicanos viajó a Europa para ofrecer la corona del país a Maximiliano de Habsburgo, bajo la idea de instaurar una monarquía encabezada por un “verdadero príncipe”, sustituyendo así la voluntad popular.
Sheinbaum evocó también la resistencia republicana encabezada por Juárez y el triunfo final del pueblo mexicano frente al imperio, retomando la máxima juarista: “el respeto al derecho ajeno es la paz”, como principio vigente.
En uno de los momentos más enfáticos de su discurso, la presidenta subrayó: “Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos”.
Y añadió: “Somos un pueblo que ama su libertad, su independencia, su soberanía y estamos dispuestos siempre a defenderla”.
En un mensaje directo más allá de las fronteras, advirtió: “A cualquier gobierno extranjero, somos claros y contundentes”, al tiempo que insistió en que México es un país libre que decide su propio destino.
La mandataria también incorporó una dimensión histórica e identitaria al afirmar que la resistencia del país se remonta a sus raíces: “Somos libres como los indígenas que partieron a las montañas para conservar su derecho a organizarse como ellos decidieran”.
Asimismo, contextualizó el momento actual al señalar que México vive “tiempos extraordinarios”, en los que —dijo— es fundamental no perder de vista las lecciones de la historia.
En ese sentido, envió un mensaje directo a actores políticos contemporáneos: “Quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro país están destinados a la derrota”.
Respaldo político y mensaje de unidad nacional
Previo al mensaje presidencial, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, respaldó la postura del gobierno federal y advirtió que, como en el siglo XIX, existen voces que buscan resolver los problemas del país desde el extranjero.
“México no es colonia, México no es protectorado y México no acepta intervenciones”, afirmó.
El mandatario estatal subrayó que el 5 de mayo no solo es una conmemoración militar, sino una lección histórica sobre la defensa de la República, y llamó a mantener la unidad nacional frente a cualquier intento de injerencia.
Fuerzas Armadas: soberanía, identidad y formación cívica
Por su parte, el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, destacó que la Batalla de Puebla representa “el símbolo máximo de defensa de nuestra soberanía nacional” y un punto de consolidación del nacionalismo mexicano.
Señaló que este hecho histórico fortaleció la identidad y cohesión social del país, y subrayó la evolución del Servicio Militar Nacional como un espacio de formación en valores cívicos, disciplina y responsabilidad social.
Durante la ceremonia, la presidenta tomó protesta a más de 31 mil jóvenes del Servicio Militar Nacional y a más de 800 mujeres voluntarias, quienes reafirmaron su compromiso de defender la independencia y la integridad territorial del país.



