La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) inauguró la Cátedra Magistral e Interinstitucional “Dra. Matilde Montoya”, un espacio académico que reunió a las científicas Annie Pardo Cemo y Rosaura Ruiz Gutiérrez, con el objetivo de articular investigación de frontera, formación científica y equidad de género.
De acuerdo con el comunicado oficial, esta cátedra —impulsada por el Consejo Consultivo Académico del Congreso de Puebla y diversas instituciones de educación superior— tiene como eje central fomentar vocaciones científicas, particularmente entre niñas y jóvenes, como parte de una estrategia para reducir brechas en el acceso al conocimiento.
Durante la sesión inaugural, realizada en el histórico Edificio Carolino, se destacó que el carácter interinstitucional del proyecto permitirá su continuidad y replicabilidad, con encuentros periódicos orientados a fortalecer la formación científica en el país.
En el plano científico, Annie Pardo presentó avances en el estudio de la fibrosis pulmonar idiopática, una patología progresiva caracterizada por la cicatrización anómala del tejido pulmonar. La investigadora explicó que este padecimiento debe entenderse como un proceso de reparación tisular desregulada, donde el daño al epitelio alveolar activa fibroblastos que generan acumulación excesiva de matriz extracelular, provocando rigidez pulmonar y deterioro funcional.
Este enfoque ha permitido identificar nuevos blancos moleculares y explorar el desarrollo de terapias dirigidas, incluyendo una proteína con potencial para frenar la progresión de la enfermedad, lo que representa una línea de investigación relevante en medicina traslacional.
Por su parte, Rosaura Ruiz centró su conferencia en la importancia de la biología evolutiva como eje estructural del pensamiento científico. Señaló que comprender procesos como la selección natural y la variación genética es fundamental para explicar fenómenos complejos en salud, biodiversidad y cambio ambiental, además de fomentar el pensamiento crítico en la formación académica.
Durante la inauguración, la rectora Lilia Cedillo Ramírez subrayó que esta cátedra rinde homenaje a Matilde Montoya, quien en 1887 se convirtió en la primera mujer en titularse como médica en México, abriendo camino para la participación femenina en la educación superior.
Destacó además que iniciar este espacio en el Edificio Carolino tiene un valor simbólico, ya que fue uno de los lugares donde Montoya estudió antes de enfrentar los obstáculos sociales que marcaron su trayectoria.
El encuentro también contó con la participación de autoridades universitarias y legislativas, quienes coincidieron en la necesidad de consolidar el conocimiento como un bien público y fortalecer la vinculación entre ciencia, educación y sociedad.
Más allá de las conferencias, la cátedra se plantea como un mecanismo para incidir en problemas estructurales: desde la baja participación de mujeres en áreas STEM hasta la necesidad de traducir el conocimiento científico en soluciones para desafíos de salud pública, como la fibrosis pulmonar.
Con la convergencia de la biomedicina y la biología evolutiva, la Cátedra Matilde Montoya posiciona a la BUAP como un espacio estratégico para el diálogo interdisciplinario, donde la ciencia no sólo se genera, sino que se proyecta como herramienta para la equidad, la salud y el desarrollo.



