Ciudad de México.- La Plaza de la Constitución vivió una de las concentraciones musicales más grandes de su historia. Más de 400 mil personas se dieron cita en el Zócalo capitalino y zonas aledañas para presenciar el cierre en México del Las Mujeres Ya No Lloran World Tour de Shakira, en un evento gratuito que concluyó con saldo blanco.

El concierto, organizado de manera conjunta por el Gobierno de la Ciudad de México —encabezado por Clara Brugada— y Grupo Modelo a través de su marca Corona, en el marco de sus 100 años, y producido por OCESA, se convirtió en un hito cultural y logístico.
El furor rebasó la plancha del Zócalo y se extendió a calles como 16 de Septiembre, Madero, 5 de Mayo, Pino Suárez y 20 de Noviembre. También se instalaron pantallas gigantes en la Alameda Central y en la Plaza de la República, donde se ubica el Monumento a la Revolución, para que miles de asistentes pudieran seguir el espectáculo con seguridad.

Con una producción de gran formato, despliegue de luces y un repertorio que incluyó “Antología”, “Loba” y “Bzrp Music Sessions, Vol. 53”, la artista colombiana encendió la plaza pública más emblemática del país durante más de dos horas.

“Esto es un sueño… Hoy aquí en el Zócalo, y siempre, para siempre, somos uno”, expresó la cantante ante una multitud que coreó cada canción.
El Gobierno capitalino informó que el evento concluyó sin incidentes mayores, gracias a un amplio operativo de seguridad y coordinación interinstitucional.

Impacto económico y cultural
De acuerdo con estimaciones de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (CANACO CDMX), el concierto generó una derrama económica aproximada de 403 millones 614 mil pesos, beneficiando a hoteles, restaurantes y comercios del Centro Histórico y zonas cercanas.

Más allá de las cifras, la presentación consolidó el impacto cultural y social de la artista en México, país que la cantante describió como “mi casa”, reafirmando una relación de décadas con uno de sus públicos más fieles.
Y en el marco de una gira titulada Las Mujeres Ya No Lloran, la noche en el Zócalo también fue un mensaje colectivo: cientos de miles de voces femeninas ocuparon el espacio público más importante del país para celebrar la autonomía, la resiliencia y la fuerza de las mujeres. Una postal histórica donde la música se convirtió en territorio de afirmación femenina.




