fbpx

Sequía histórica

Estamos viviendo una sequía grave en México. No es algo de hoy o ayer, es de hace ya varios años y está afectando a 79.3% de los municipios del país, de acuerdo con un reporte del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), realizado con cifras e información del Monitor de sequía de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Ya suman 12 entidades del país con sequía en cien por ciento de sus municipios. Una sequía histórica que está arrasando con cultivos y extensiones ganaderas.

Hoy estamos viviendo dos componentes elementales y evidentes: falta de agua por escasez de lluvias y aumento en las temperaturas lo que va ocasionado afectaciones en la agricultura porque hay desabasto. También hay escasez de agua en las grandes ciudades y en diversos municipios del país. El agua que tienen muchos municipios es agua de mala calidad, hay más incendios forestales, conflictos municipales dentro del país por la rebatiga del agua, e incluso otros conflictos que en zonas fronterizas han escalado por el uso del agua.

Desde hace varios años la Ciudad de México ha sido catalogada por el monitor de la Conagua en Sequía Extrema, pero este año con las olas de calor podríamos decir que la situación se está agravando.

A diferencia de otros países México sí tiene agua; sin embargo, desde hace décadas, esta no se reparte de una manera adecuada, equitativa y sustentable.

Con el Tratado de Libre Comercio se abrió paso en automático a refresqueras y grandes embotelladoras de agua, que tienen permiso para explotar este recurso natural, sin importar si en los sitios en donde están instaladas, la población no tiene agua, como ocurre en San Cristóbal de las Casas o en el municipio de Juan C. Bonilla en Puebla. Una explotación sin control que también ha tenido efecto en los recursos. No es sequía, es saqueo, han denunciado los afectados.

Pero también hay casos nacionales, las empresas lecheras del norte y centro del país no tienen un método sustentable para su operación. El caso más destacado es el de la región de La Laguna en donde se han secado acuíferos para el cultivo de alfalfa para el ganado, un cultivo que requiere litros y litros de agua. Dejando una vez más a la población con poca agua o agua de mala calidad.

Eso ocurre en el sector agrícola, pero si las ciudades y municipios del país continúan creciendo en el descontrol y bajo amparos y corruptelas con pagos millonarios a políticos en funciones para construir mega desarrollos habitacionales y de uso de suelo comercial el país estará destinado al desastre ambiental.

En los últimos días se han publicado informaciones acerca de las afectaciones que está provocando la sequía en nuestro país: se secaron los lagos de Chapala en Jalisco y los de Pátzcuaro y Cuitzeo en Michoacán. La icónica Cascada de Basaseachi se secó por tercera ocasión. En Hidalgo, la Laguna de Tecocomulco presenta afectaciones. Y en el Estado de México se secó la Laguna de Zumpango y bajó el nivel de la Presa Miguel Alemán en Valle de Bravo.

Cascada de Basaseachi

Las causas de la sequía son varias: el cambio climático antropogénico está aumentando en todo el mundo lo que ha llevado a que las temperaturas globales aumenten provocando mayor evaporación de agua. El aumento de las temperaturas globales provoca una mayor evaporación del agua, lo que reduce la disponibilidad de agua en los suelos, los cuerpos de agua y las plantas.

A lo anterior se suman los cambios en los patrones climáticos naturales, como el ciclo climático del Océano Pacífico conocido como  el del niño y el de la niña,  que han ocasionado una disminución de las lluvias en el norte y centro de México, a eso se le agrega la deforestación y la degradación de los ecosistemas que alteraran los ciclos hidrológicos, la falta de áreas verdes que impidan la infiltración del agua en el suelo. La pérdida de vegetación también reduce la capacidad de retener y regular el agua, lo que aumenta la vulnerabilidad a la erosión y la desertificación.

Fuente: Meteored

La sequía no se puede predecir; sin embargo, las afectaciones al medio ambiente que tienen las actividades humanas ya son de sobra conocidas ¿no deberíamos ser más conscientes de ello? Tanto a nivel individual como también como sociedad?

Es tiempo de campañas y en todas las plataformas se habla de acciones para resolver el tema del agua: inversión, revisión de las concesiones. Pero aún son promesas y muchos sectores están padeciendo la falta de agua.

Hace un par de días la Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de las Naciones Unidas dio a conocer que 2023 fue el año más cálido jamás registrado en Latinoamérica y el Caribe. Por los registros que van en 2024, este año también romperá récords.

No solo tenemos sequía, también olas de calor históricas que están llevando a un aumento en la demanda de agua. Agua que está escaseando por la falta de lluvias. Un círculo vicioso que afecta a todos.

Los gobiernos estatales están llevando a cabo acciones para enfrentar la sequía, pero no se oye de un plan nacional, de impulsar un programa que nos lleve un mejor uso y aprovechamiento del vital líquido.  Si seguimos así no llegaremos ni a mitad del próximo sexenio en que habrá un desastre ambiental irreversible.

Las y los candidatos tanto de nivel federal como municipal deberían pensar en serio en resolver de verdad este problema porque de otra forma el futuro próximo se avisora más que negro y ya ni que decir de lo que tendrán los niños y jóvenes de hoy en los próximos años.

Comentarios
By Bertha Alicia Galindo

Related Posts