En un contexto donde la violencia contra las mujeres también se ha trasladado al entorno digital, el Gobierno de México anunció un primer acuerdo de colaboración voluntaria con plataformas tecnológicas para prevenir y atender estas agresiones en internet.
La iniciativa fue firmada por la Secretaría de las Mujeres y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones con empresas como Google, Meta y TikTok.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explicó que el combate a la violencia de género requiere una estrategia integral basada en dos pilares: transformación cultural y justicia.
Por un lado, se busca atender las causas mediante educación en igualdad, campañas públicas y el reconocimiento del papel histórico y actual de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. Por otro, se plantea fortalecer la sanción de delitos como el acoso, el abuso y el feminicidio para evitar la impunidad.
“La igualdad también se construye desde la cultura y la educación”, subrayó la mandataria.
El crecimiento de la violencia digital
La expansión de las redes sociales y de las tecnologías de inteligencia artificial ha generado nuevas formas de violencia de género, especialmente en el espacio digital.
La secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, señaló que en los últimos cuatro años el número de personas víctimas de ciberacoso en México pasó de 16.1 a 18.9 millones, de las cuales 10.6 millones son mujeres.
Entre las agresiones más frecuentes en internet se encuentran:
- Difusión de imágenes íntimas sin consentimiento
- Hostigamiento y amenazas en redes sociales
- Campañas de odio o desprestigio
- Manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial
Este último fenómeno se ha vuelto especialmente preocupante con el desarrollo de tecnologías conocidas como deepfakes, capaces de generar imágenes o videos falsos hiperrealistas.
Inteligencia artificial: oportunidad y riesgo
La inteligencia artificial está transformando múltiples sectores, desde la educación hasta la economía digital. Sin embargo, especialistas advierten que los algoritmos pueden reproducir sesgos sociales si no se diseñan con criterios de equidad.
Esto ocurre porque los sistemas de IA aprenden a partir de grandes bases de datos que reflejan comportamientos humanos, incluidos prejuicios históricos.
En el caso de la violencia digital, herramientas de generación de imágenes o video pueden utilizarse para producir contenido falso que vulnera la dignidad de las mujeres, como ha ocurrido en diversos casos donde se manipulan fotografías para crear material íntimo que nunca existió.
Ante este escenario, expertos en derechos digitales han advertido que la regulación y el diseño ético de la inteligencia artificial serán fundamentales para evitar que estas tecnologías reproduzcan o amplifiquen desigualdades de género.
El acuerdo con las plataformas
El convenio con las empresas tecnológicas busca abrir un canal permanente de colaboración entre el gobierno y las plataformas digitales.
Entre las principales acciones destacan:
Prevención
- Fortalecer normas comunitarias contra violencia de género
- Campañas educativas sobre seguridad digital
- Difusión de una cartilla de protección digital
- Promover la denuncia dentro de las plataformas
Atención
- Protocolos para retirar contenido violento o íntimo no consentido
- Herramientas de seguridad y privacidad para usuarias
- Cooperación con autoridades en investigaciones
- Mecanismos de reporte vinculados a la Línea 079 de atención a víctimas
Además, se establecerán mesas de trabajo con universidades, especialistas en derechos digitales y organizaciones civiles para diseñar nuevas estrategias frente a la violencia digital.
La discusión sobre la violencia contra las mujeres ya no ocurre solamente en las calles, en las instituciones o en los hogares. Hoy también se libra en los algoritmos, en las plataformas digitales y en los sistemas de inteligencia artificial que están redefiniendo la vida social.
La tecnología nunca es neutral: refleja los valores, los prejuicios y las decisiones de quienes la diseñan y la utilizan.
Por eso, el gran desafío de nuestro tiempo no es solamente innovar, sino innovar con ética, con derechos humanos y con igualdad.
Si la inteligencia artificial y las redes digitales van a formar parte central de nuestras sociedades, entonces también deben formar parte de la construcción de una cultura libre de violencia.
Porque al final, la ciencia, la tecnología y el conocimiento solo cumplen su verdadera función cuando sirven para ampliar libertades, garantizar derechos y construir sociedades más justas.
Ese es el horizonte al que aspiramos cuando hablamos de conocimiento…y ese es, también, el futuro que estamos llamados a construir.



