Ciudad de México.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha rechazado en al menos 11 ocasiones la propuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de permitir una intervención militar estadounidense en territorio mexicano para combatir a los cárteles del narcotráfico, reiterando que el país no aceptará acciones que vulneren su soberanía.
De acuerdo con declaraciones realizadas en conferencias matutinas y en conversaciones telefónicas entre ambos mandatarios, Sheinbaum ha mantenido una postura constante: México está dispuesto a cooperar con Estados Unidos en materia de seguridad, pero sin permitir operaciones militares extranjeras dentro del país.
La mandataria ha señalado que su gobierno “orgullosamente sigue diciendo que no” a la propuesta de intervención, incluso después de que Trump insistiera en enviar tropas o realizar ataques contra los cárteles mexicanos para frenar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Durante su conferencia del 9 de marzo, Sheinbaum reiteró que la estrategia de seguridad debe basarse en cooperación bilateral, pero con respeto a la soberanía nacional, y planteó que Washington puede contribuir principalmente combatiendo el tráfico ilegal de armas hacia México y reduciendo el consumo de drogas en su territorio.
Por su parte, Trump ha afirmado públicamente que en conversaciones con la presidenta mexicana le pidió “dejarle erradicar a los cárteles”, argumentando que estas organizaciones representan una amenaza para la seguridad regional. Sin embargo, según su propio relato, Sheinbaum respondió reiteradamente que no permitiría ese tipo de intervención.
El tema ha generado tensión diplomática en la relación bilateral, en un contexto marcado por la crisis del fentanilo en Estados Unidos y la presión política en ese país para tomar medidas más agresivas contra los cárteles mexicanos. Analistas señalan que la posición del gobierno mexicano busca mantener la cooperación en inteligencia y seguridad, pero evitando cualquier presencia militar extranjera en territorio nacional



