En relación con los acontecimientos en Medio Oriente, la Secretaría de Relaciones Exteriores expresa su profunda preocupación y hace un llamado urgente a todas las partes, para que privilegien la vía diplomática y se abstengan del uso de la fuerza, con el fin de preservar la paz y la estabilidad en la región.
En apego a nuestros principios constitucionales de política exterior y a la convicción pacifista de nuestro país, exhortamos a a evitar escalar más el conflicto, cuyas consecuencias humanitarias y efectos sobre la población civil y la estabilidad global serían graves. Reiteramos la necesidad de resolver las controversias mediante el diálogo y la negociación.
Nuestras embajadas en Medio Oriente permanecen atentas y en contacto continuo con las y los connacionales que residen o transitan en la región, a fin de proporcionarles la asistencia consular que requieran.



