El ataque armado ocurrido el pasado 20 de abril en la zona arqueológica de Teotihuacán, uno de los principales destinos turísticos del país, dejó un saldo de una turista canadiense fallecida y 13 personas lesionadas, en un hecho sin precedentes que ha encendido alertas sobre la seguridad en espacios públicos de alta afluencia.
Autoridades federales y del Estado de México coincidieron en que el agresor actuó en solitario, que el ataque fue planeado con antelación y que, hasta el momento, no existen indicios de vínculos con la delincuencia organizada.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó el carácter excepcional del suceso y llamó a evitar conclusiones precipitadas.
“Todos sabemos que no habíamos presenciado algo así en México. Es la primera vez que ocurre. Esta persona […] tenía rasgos de problemas psicológicos y estaba influenciado por episodios que habían ocurrido en el exterior”, afirmó.
La mandataria enfatizó que, con base en la información disponible, el caso no está relacionado con estructuras criminales. “No es algo que esté vinculado con delincuencia […] sino es un hecho de una persona que toma esta decisión y que incluso […] lo tenía preparado”, sostuvo.
Asimismo, insistió en la necesidad de apegarse a los resultados de las investigaciones oficiales: “En estos casos, no hay que especular. Lo más importante es la información, a partir de la investigación rigurosa que hacen las fiscalías”.
Minuto a minuto: del reporte inicial al control de la zona
El secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Camarillo, detalló que el primer reporte se recibió a las 11:20 horas, cuando se alertó sobre una persona armada que amagaba a visitantes en el área cercana a la Pirámide de la Luna.
Tres minutos después, a las 11:23, se activó el despliegue de corporaciones de seguridad, incluyendo la Guardia Nacional, policías municipales y estatales. Imágenes captadas en el lugar mostraban al agresor amenazando a turistas.
“A las 11:30 tenemos el arribo de personal de la Guardia Nacional […] el presunto agresor efectúa detonaciones de arma de fuego en contra de los elementos […] repelen esta agresión”, relató.
El agresor fue herido en una pierna durante el intercambio y, minutos más tarde, se quitó la vida. “Posteriormente a las 11:45 tenemos que se quita la vida de manera voluntaria”, agregó.
Para las 12:20 horas, la zona ya se encontraba completamente resguardada, tras la implementación de un sistema de comando de incidentes coordinado con el Gabinete de Seguridad federal. En el operativo participaron alrededor de 300 elementos.
Víctimas internacionales y atención consular
Entre las 13 personas lesionadas se encuentran turistas de diversas nacionalidades, entre ellas Canadá, Estados Unidos, Colombia, Rusia, Brasil y Países Bajos. Siete de ellos presentaron heridas por arma de fuego.
El fiscal general del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, precisó que entre las víctimas hay ocho mujeres, tres hombres y dos menores de edad, de 13 y seis años.
La víctima mortal, una ciudadana canadiense, sufrió una herida de bala que siguió una trayectoria compleja en su cuerpo, lo que finalmente provocó su fallecimiento.
Las autoridades informaron que los consulados de los países involucrados fueron notificados y que las personas lesionadas reciben o recibirán atención en sus lugares de origen.
Un ataque planeado: perfil del agresor y evidencia
Las investigaciones apuntan a que el agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, planeó el ataque con anticipación.
De acuerdo con la fiscalía, el individuo visitó previamente la zona arqueológica en varias ocasiones y se hospedó en hoteles cercanos para preparar su acción.
“Esta persona […] planeó y ejecutó su acción de manera solitaria y no hay absolutamente ningún indicio […] que permita establecer que tuvo colaboración externa”, afirmó el fiscal.
Entre los objetos asegurados se encuentran un revólver calibre .38 especial, un arma punzocortante y 52 cartuchos útiles. También se hallaron materiales que sugieren una posible inspiración en ataques ocurridos en otros países.
“La evidencia recolectada […] arroja un perfil psicopático […] con una tendencia a copiar situaciones […] conocida como copycat”, explicó Cervantes Martínez.
Asimismo, se determinó que el agresor tuvo oportunidad de recargar el arma en al menos dos ocasiones durante el ataque.
La intervención de la Guardia Nacional
Las autoridades destacaron que la rápida respuesta de la Guardia Nacional fue clave para evitar un mayor número de víctimas.
El agresor disparó contra los elementos al percatarse de su presencia, lo que derivó en un enfrentamiento en el que resultó herido. Posteriormente, al verse acorralado, se suicidó.
“Es precisamente la oportuna intervención de la Guardia Nacional […] la que evitó que esta acción tuviera mayores consecuencias”, señaló el fiscal.
Brechas de seguridad: ¿Cómo ingresó con un arma?
Uno de los principales cuestionamientos tras el ataque ha sido cómo el agresor logró ingresar armado a un sitio turístico de alta afluencia.
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que actualmente no existen controles de este tipo en zonas arqueológicas.
“No hay arcos de seguridad en los sitios arqueológicos, nunca ha habido. ¿Por qué? Porque no se habían presentado estas situaciones”, explicó.
El caso, dijo, obliga a replantear los protocolos de seguridad en estos espacios.
“Evidentemente […] tiene que haber mayores revisiones para que ninguna persona entre con un arma de fuego a un sitio arqueológico o a un lugar público”, afirmó.
Nuevas medidas: más Guardia Nacional y tecnología de revisión
Ante este escenario, el gobierno federal anunció un reforzamiento de la seguridad en zonas arqueológicas y destinos turísticos.
La presidenta instruyó a las dependencias correspondientes a implementar nuevas medidas, que incluyen la posibilidad de instalar arcos de detección.
“Le pedí a la Secretaría de Seguridad y a la Secretaría de Cultura que se coordinen […] para poder poner arcos de rayos X […] y mayor presencia de la Guardia Nacional”, indicó.
Además, ordenó fortalecer la vigilancia en accesos y perímetros de estos espacios en todo el país.
Estrategia nacional de prevención
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que ya se puso en marcha un operativo de alcance nacional.
“Se ha ordenado el inmediato fortalecimiento de la seguridad en zonas arqueológicas […] se incrementará la presencia de la Guardia Nacional […] se reforzarán las revisiones preventivas y se revisarán los controles de acceso”, señaló.
Añadió que también se ampliarán las labores de inteligencia: “Se ampliará el patrullaje físico, pero también el patrullaje cibernético […] para identificar y prevenir cualquier amenaza”.
Un caso sin precedentes que redefine la seguridad en espacios públicos
El ataque en Teotihuacán marca un punto de inflexión en la seguridad de sitios turísticos en México. Aunque las autoridades subrayan su carácter excepcional, también reconocen que obliga a revisar protocolos que, hasta ahora, no contemplaban escenarios de este tipo.
“Es la primera vez que ocurre una situación así”, reiteró la presidenta Claudia Sheinbaum.
A partir de este hecho, el gobierno federal busca reforzar la seguridad sin alterar la naturaleza abierta de estos espacios, en un equilibrio entre protección, acceso público y preservación del patrimonio.



