La científica y académica mexicana Esther Orozco presentó su más reciente libro autobiográfico, Las mariposas que me habitan. Mujeres adoquinando el camino para descubrir secretos de la naturaleza, una obra íntima en la que reflexiona sobre la ciencia, la creación, la memoria y los desafíos que ha enfrentado como mujer en el ámbito académico.
Durante el evento, que tuvo como sede el Foro Polivalente Antonieta Rivas Mercado de la Biblioteca de México la autora agradeció a Sofía Geisler y Abigail Betanzos por la lectura y comentarios a su obra, así como al Centro Mexicano de Escritores por su acompañamiento formativo. También reconoció el apoyo de colegas y amistades que leyeron el manuscrito durante su proceso de escritura.
Escribir por nostalgia y memoria
Orozco explicó que una de las principales razones para escribir el libro fue la nostalgia: “ese sentimiento de recordar con el corazón lugares a los que probablemente ya no queremos volver”. Recordó su infancia en un pueblo sin agua potable ni calles pavimentadas, un entorno difícil que, sin embargo, marcó profundamente su historia personal.
La autora señaló que escribir implica hacer un recuento de aciertos y errores, pero sobre todo reconocer la capacidad de levantarse y seguir adelante. “Mientras uno tenga proyectos, no se muere”, afirmó ante el público.
Ciencia, arte y caminos difíciles
En su intervención, subrayó que el camino de la ciencia es complejo, especialmente para las mujeres, quienes enfrentan —dijo— intentos constantes de invisibilización. Sin embargo, destacó que la dificultad no es exclusiva del ámbito científico, sino también del arte y otras profesiones creativas.
“Quiero que las mujeres y los jóvenes sepan que es un camino difícil, pero profundamente gratificante”, expresó. Más allá de los premios —que describió como “una gota de miel de manzana, un momento breve”—, señaló que la verdadera satisfacción radica en la posibilidad de crear.
Política científica y relevo generacional
Durante la presentación, la periodista y divulgadora de ciencia Bertha Alicia Galindo preguntó qué propone desde la política científica para impulsar cambios, particularmente en relación con el impulso que ha dado a las mujeres científicas desde su laboratorio.
En respuesta, Orozco señaló que la ciencia —como el mundo— está en constante transformación y que los laboratorios también deben evolucionar. Explicó que una de sus prioridades ha sido formar nuevas generaciones, especialmente mujeres, y crear condiciones para que desarrollen su propio liderazgo científico.
Subrayó que sus mayores logros son los éxitos de sus estudiantes. “De ellos he aprendido, y no lo digo como retórica, es una realidad”, afirmó, al destacar que cada integrante de su laboratorio le ha aportado nuevas formas de entender la ciencia y la vida.
Asimismo, reflexionó sobre la importancia del relevo generacional y la necesidad de saber retirarse a tiempo. Dijo que, cuando llegue el momento en que ya no tenga el impulso de seguir investigando, le gustaría tener la conciencia y el valor de dejar espacio a las y los jóvenes. Reconoció que el sistema científico y las condiciones laborales a veces dificultan esa transición, pero insistió en que no desea aferrarse al cargo, sino contribuir a que las nuevas generaciones encuentren oportunidades.
Entre los avances recientes de su equipo, destacó el desarrollo exitoso de una nueva metodología de investigación liderada por una joven científica de su laboratorio, logro que consideró una muestra de que la formación y el acompañamiento están dando resultados.
Las mariposas como metáfora
La autora describió las “mariposas” como una metáfora de la fragilidad y la fuerza colectiva. Aunque individuales pueden parecer vulnerables, juntas representan resistencia frente al viento y las adversidades. Para Orozco, esta imagen refleja la importancia de la comunidad, la empatía y el acompañamiento entre mujeres y generaciones.
Asimismo, enfatizó que todas las personas poseen la capacidad de hacer grandes cosas; el desafío radica en generar y aprovechar oportunidades. “Lo que no tenemos en esta sociedad es la oportunidad, y tenemos que luchar por abrirla”, concluyó.
La presentación cerró con un mensaje de gratitud y esperanza, en el que la científica reafirmó que sus “mariposas” —esas inquietudes que la impulsan a crear y cuestionar— continúan habitándola y guiando su camino.
Las mariposas que me habitan. Mujeres adoquinando el camino para descubrir secretos de la naturaleza, es una obra publicada por el Fondo Editorial Politécnico y se presentará en la 47 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería el próximo lunes 23 de febrero de 2026, a las 3:00 p.m. en el Auditorio Sotero Prieto. Tacuba 5, Centro Histórico.



