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El etiquetado frontal permitirá ahorrar más de 39 mil mdp, en cinco años, de gastos en salud: Barquera

El nuevo etiquetado frontal de advertencia en los alimentos ultraprocesados servirá para ahorrar 39 mil millones de pesos en gastos de salud durante los próximos cinco años, aseguró el doctor Simón Barquera director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

En la conferencia vespertina sobre COVID en Palacio Nacional Barquera recordó que el nuevo etiquetado frontal le va a permitir a los consumidores van a saber de manera inmediata si un producto contiene exceso de azúcar, sodio, grasas o calorías muy sencilla. “Van a tomar elecciones saludables, eso va a permitir que las empresas que producen productos saludables crezcan y las demás, reformulen sus productos”, agregó.

Mencionó que las voces en contra de esta medida del etiquetado frontal aseguran que va a ocasionar pérdidas económicas, lo cual dijo es falso: “realmente lo que va a ocasionar es un ahorro importante en salud y bienestar al país permitiendo a la población tomar mejores decisiones de una manera muy sencilla.

Ahora cuando la gente llegue al supermercado va a poder ver una serie de productos y sin tener una lupa, una calculadora, un grado en nutrición o ingeniería va a poder decir: Este producto es el que no tiene ingredientes críticos que me hacen daño y entonces lo va a preferir, y esto va a ayudar a tener elecciones más saludables.

El doctor Barquera señaló que los opositores al etiquetado frontal han querido convencer que la causa de muchas de las enfermedades crónicas es la dieta mexicana y no es así:

La dieta mexicana es una dieta que es sostenible, saludable, accesible, asequible y también es deliciosa, reconocida en el mundo como una de las dietas más sabrosas.

El doctor Barquera agregó que el etiquetado también va a ayudar a que las empresas que hacen productos saludables crezcan y que las empresas que hacen productos que son muy pocos saludables reformulen: “eso nos va a beneficiar a todos en salud. Entonces, es una estrategia muy importante que tenemos que apoyar y que nos conviene a todos.”

Barquera señaló que esta medida es necesaria para combatir la epidemia de enfermedades como diabetes, obesidad e hipertensión en nuestro país, que a su vez se han convertido en los principales factores de riesgo para padecer COVID grave.

La obesidad, la diabetes y la hipertensión, como ya ha mencionado el doctor López-Gatell, aumenta en el riesgo de severidad por COVID, la obesidad hasta en 47 por ciento.

Explicó que entre 1980 y 1990 se vivió un aumento de casi 40% en el consumo de bebidas azucaradas, así como de postres dulces y salados, lo que marcó un cambio notorio en la dieta tradicional mexicana y bajó el consumo de frutas y verduras y agregó que, solo por el consumo de bebidas azucaradas mueren 40 mil personas al año en México.

Más o menos por 1980 había menos de 20 mil muertes al año por diabetes; después de 20 años, al año 2000, ya eran 50 mil las muertes por diabetes cada año; en la actualidad son 100 mil muertes por diabetes cada año; es decir, en 10 años habrá habido un millón de muertes al menos por diabetes, y eso es lo que hace que esta sea una de las epidemias más grandes, no sólo en México, sino en el mundo, y que sea de gran preocupación y se haya declarado una alerta epidemiológica por esta razón.

“Esto quiere decir que en 10 años habrá un millón de muertes en el país y eso es lo que la hace una de las epidemias más grandes no sólo en México sino en el mundo y por ello se declaró una alerta epidemiológica“, dijo Barquera.

El especialista del Instituto Nacional de Salud Pública recordó que las bebidas azucaradas y las bebidas calóricas tienen un efecto de daños a la salud muy importante y que el cambio en los hábitos de consumo provocó una tendencia paralela en el aumento de mortalidad por diabetes en México.

Para ilustrar el impacto que tiene el consumo de refrescos a largo plazo puso este ejemplo: Si se toma un vasito de refresco todos los días y si esas calorías son en exceso y se convierten en grasa, en un año pueden ser cuatro kilos más de peso, solo con un vasito. En 10 años van a ser 40 kilos. Por lo que reiteró: la mejor manera de hidratarse es con agua.

El doctor Barqueta agregó que en los últimos 18 años ha aumentado 42 por ciento la obesidad en los adultos, pero hay una forma de obesidad, que se conoce como obesidad mórbida la cual ha aumentado 96 por ciento.

El cambio en la dieta ha dado como resultado que más de 75% de la población adulta tiene sobrepeso y obesidad. Hay siete estados en donde solo 2 de cada diez personas tienen un peso saludable. Barquera agregó que hasta ahora no se ha logrado contener esta epidemia de obesidad con esfuerzos educativos. Toma agua y come frutas y verduras no ha funcionado porque las políticas se han enfocado al individuo y no al ambiente que le rodea.

Porque eso es ver sólo el problema individual, los efectos en salud y nutrición, cuánto como y cuánto gasto, y realmente una buena nutrición depende de otros factores que son lo que se conoce como el ambiente alimentario.

Simón Barquera informó que para incidir en los hábitos alimenticios de los niños, se ha anunciado una nueva asignatura denominada Vida Saludable a través de la cual se presentarán contenidos durante todo el ciclo escolar que permitan informar a los estudiantes con un nuevo enfoque: “Toma agua, pero no tomes refresco porque el refresco causa diabetes; toma agua, pero no comas comida chatarra, porque la comida chatarra causa enfermedades cardiovasculares, y se les va a explicar cómo y eso es muy importante.”.

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