México enfrenta un rezago estructural en su sistema educativo que limita su crecimiento económico, su competitividad y la movilidad social, advirtió la COPARMEX, al llamar a transitar hacia un modelo centrado en el aprendizaje efectivo y no solo en la cobertura.
En un posicionamiento, el organismo señaló que el país se encuentra en un punto de inflexión, con oportunidades como el nearshoring y la integración económica de Norteamérica, pero con un sistema educativo que aún no forma el talento que esta nueva etapa exige.
Datos recientes evidencian la magnitud del desafío. De acuerdo con la prueba PISA 2022, México se ubica entre los últimos lugares de la OCDE en desempeño educativo: solo 34% del alumnado alcanza niveles básicos en matemáticas, 53% en lectura y 49% en ciencias.
A ello se suman brechas en infraestructura y seguridad. En regiones del sur y sureste persisten carencias en servicios básicos y conectividad, mientras que 22% de los estudiantes no se siente seguro en su trayecto a la escuela. Además, el acoso escolar continúa siendo un problema relevante entre niñas y niños.
El sector patronal también advirtió sobre la insuficiente inversión en educación. En 2025, el gasto en este rubro representó apenas 3.2% del PIB, por debajo de las recomendaciones internacionales, lo que ha profundizado el rezago en los últimos años.
En este contexto, la COPARMEX consideró que la calidad educativa es uno de los principales frenos estructurales del país, especialmente ante un entorno global donde la inteligencia artificial, la digitalización y la automatización están transformando el mercado laboral.
“El país requiere talento capaz de competir, colaborar e innovar en entornos internacionales”, subrayó el organismo, al advertir que las brechas de habilidades representan uno de los mayores obstáculos para las empresas.
Respecto al modelo educativo vigente, la organización señaló que, a casi dos años de la implementación de la Nueva Escuela Mexicana, aún no se observan mejoras significativas en los aprendizajes, debido a que el enfoque ha privilegiado el acceso y la permanencia por encima de los resultados.
Ante ello, reconoció la apertura de diálogo impulsada por el titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, pero insistió en la necesidad de consolidar un sistema que priorice habilidades clave como comprensión lectora, pensamiento matemático y capacidades digitales.
Como parte de su propuesta, la COPARMEX planteó una agenda centrada en resultados que incluye fortalecer la formación docente, garantizar escuelas seguras y con infraestructura adecuada, implementar evaluaciones educativas sólidas y vincular de manera efectiva la educación con el sector productivo.
Asimismo, destacó la importancia de actualizar los planes de estudio con énfasis en pensamiento computacional, educación financiera y bilingüismo, así como impulsar modelos como la educación dual.
El organismo concluyó que México no puede postergar más la transformación de su sistema educativo, ya que el desarrollo del país dependerá de la capacidad de formar talento con las competencias que demanda la economía global.
“Sin aprendizaje de calidad, no habrá crecimiento sostenible”, advirtió.



