- México se consolida como uno de los centros estratégicos de la industria audiovisual en el mundo hispanohablante.
El 20 de febrero de 2025, en la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la plataforma de streaming Netflix anunció una inversión de mil millones de dólares para producir series y películas en el país, alrededor de 20 producciones anuales y programas de desarrollo de talento mexicano.
El año pasado la mandataria destacó que la inversión era u reconocimiento del talento y la capacidad creativa nacional.
“México es tan grandioso que decidieron invertir aquí… es la creación en México de series para Netflix, eso cambia la dinámica”, afirmó.
Inauguración de oficinas y visión estratégica
Un año después del anuncio de inversión, se inauguraron las nuevas oficinas de Netflix México. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, asistió al evento y subrayó que la industria audiovisual es uno de los sectores con mayor potencial para proyectar la marca país a nivel global.
Ebrard enfatizó que México es el país hispanohablante más grande del mundo, con un mercado potencial de más de 450 millones de personas, lo que representa una ventaja competitiva en términos culturales, demográficos y económicos.
“Es uno de los sectores que más potencial tiene para colocar lo que es México en el mundo”, señaló.
Por su parte, el CEO de Netflix, Ted Sarandos, reiteró que la compañía comparte la visión de un México “vibrante y próspero, lleno de crecimiento y oportunidades”.
Más que entretenimiento: economía creativa y soft power
La apuesta de Netflix se inscribe en una tendencia global: la economía creativa como motor de crecimiento. Según estimaciones internacionales, la industria audiovisual genera empleos altamente especializados, impulsa cadenas de valor —desde servicios técnicos hasta turismo cinematográfico— y fortalece el llamado soft power, es decir, la capacidad de un país para influir culturalmente a través de sus historias.
Para México, esta inversión representa:
- Generación de empleos directos e indirectos en producción, guion, dirección, postproducción y servicios técnicos.
- Transferencia tecnológica y fortalecimiento de capacidades locales.
- Internacionalización del talento mexicano.
- Consolidación del país como hub audiovisual en América Latina.
En un contexto de competencia global por atraer inversiones en industrias creativas, el anuncio posiciona a México no sólo como locación atractiva, sino como centro de creación de contenidos originales con identidad propia.
La pregunta hacia adelante no es únicamente cuánto se invertirá, sino cómo esta apuesta se traducirá en desarrollo sostenible para el ecosistema audiovisual nacional.



