El costo logístico en México se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la competitividad del comercio exterior, al alcanzar niveles que superan ampliamente los estándares internacionales. Así lo advirtió el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE) Noreste, al presentar un diagnóstico sobre la situación actual del sector.
De acuerdo con el organismo, mientras en el mundo los costos logísticos representan entre el 5% y el 35% de los ingresos de una empresa, en México pueden llegar hasta el 60% de las ventas, lo que coloca a las compañías en una posición de desventaja frente a sus competidores globales.
Durante la presentación, el presidente de COMCE Noreste, Javier Cendejas Meneses, explicó que este fenómeno ha dejado de ser un problema operativo para convertirse en un factor estructural que impacta directamente en la viabilidad de las empresas para insertarse en los mercados internacionales.
El análisis muestra un incremento sostenido en los costos en la última década. Entre 2015 y 2025, el transporte y almacenamiento se encarecieron en 72%, de acuerdo con datos del Índice Nacional de Precios Productor del INEGI. A ello se suma el aumento de 48.8% en combustibles, además de otros factores como peajes, servicios logísticos y costos indirectos.
Uno de los principales problemas radica en la estructura del transporte en el país. Actualmente, el 69% de las exportaciones y el 46.7% de las importaciones se realizan por carretera, mientras que los puertos concentran el 33% de las importaciones. Sin embargo, esta dinámica presenta importantes ineficiencias: los camiones suelen regresar vacíos y los buques no salen con la misma carga con la que arriban.
El caso del traslado de contenedores ilustra esta problemática. Traer mercancías desde Shanghái hasta Manzanillo por vía marítima cuesta alrededor de 3,312 dólares y toma cerca de 16 días. En contraste, mover ese mismo contenedor desde Manzanillo hasta Monterrey puede superar los 4,500 dólares en un trayecto de pocas horas. Considerando peajes y demoras, el costo total puede alcanzar los 8,585 dólares.
Este escenario evidencia que el principal desafío no está en las largas distancias internacionales, sino en el llamado “último tramo logístico” dentro del territorio nacional, que conecta los puertos con los centros industriales.
Frente a este panorama, COMCE Noreste planteó la necesidad de impulsar una estrategia integral que incluya mayor inversión en infraestructura, digitalización de procesos, desarrollo de corredores logísticos y creación de paraderos seguros para transportistas.
Asimismo, el organismo destacó la importancia de que las empresas optimicen su operación mediante una mejor planeación del transporte, el uso eficiente del embalaje, la anticipación de trámites aduaneros y una gestión más estratégica de inventarios.
El diagnóstico advierte que México enfrenta una oportunidad histórica para fortalecer su integración en las cadenas globales de valor, especialmente en el contexto de la relocalización de empresas. Sin embargo, este potencial podría verse limitado si la logística continúa siendo un cuello de botella.
En este contexto, el costo logístico deja de ser un tema técnico para convertirse en un elemento clave del desarrollo económico del país, al ser el vínculo directo entre la producción nacional y los mercados internacionales.



