5 cosas que debes saber antes de contratar un seguro de vida

Hablar de seguros de vida suele entrar en la misma categoría mental que hablar de testamentos o del retiro: algo que “todavía no toca”. Sin embargo “la vida no avisa”, y los imprevistos pasan. 

No es casualidad que, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, sólo el 20.7% de la población en México cuente con algún tipo de seguro. Es decir, por distintas razones una gran parte de los mexicanos enfrenta los riesgos del día a día sin una red de protección financiera. 

Más que falta de interés, el bajo nivel de aseguramiento suele explicarse por medio de la desinformación, miedo a lo complicado, y la idea de que los seguros son para otro segmento de la población. El problema es que aplazar esta decisión no elimina el riesgo, solo nos deja expuestos. 

Por ello, te compartimos estos consejos para tomar una decisión más informada al contratar un seguro de vida. 

1.                  Empieza por la necesidad: La pregunta clave no es cuánto cuesta un seguro de vida, sino para qué lo necesitas. ¿Hay personas que dependen de ingreso? ¿Existe algo que quedaría desprotegida si tú faltarás? 

Un seguro de vida busca cubrir esas necesidades. Por ejemplo, productos como Vida Contigo Banamex parten de sumas aseguradas accesibles y permiten ajustar la protección según la etapa de vida de cada persona. Es decir, el monto del seguro corresponde a la realidad del individuo. 

2.                  Pregunta ¿Qué cubre y qué no?: No todos los seguros de vida ofrecer lo mismo. Algunos se limitan a cubrir el fallecimiento, mientras que otros incluyen apoyos adicionales como gastos funerarios, invalidez o anticipos en caso de enfermedad terminal.  

Antes de contratar, vale la pena revisar con calma las coberturas y exclusiones. Entenderlas no es un trámite más: es la forma de saber que esperar y que no. 

3.                  Fíjate en la vigencia y la renovación: Muchos seguros de vida funcionan con renovación anual automática, lo que significa que la protección se mantiene siempre que se realicen los pagos correspondientes.  

Saber cómo funciona la renovación, si la prima puede cambiar con el tiempo y hasta cuándo aplica la cobertura permite planear mejor y evitar sorpresas.  

4.                  Elige bien a tus beneficiarios: Un seguro de vida solo cumple su función si los beneficiarios están correctamente designados. Es importante que los nombres estén completos, que las proporciones sean claras y que la información se actualice cuando la situación personal cambie. 

Aunque este paso parece sencillo, puede marcar la diferencia evitando conflictos y facilitando el acceso al apoyo económico en un momento difícil. 

5.                  Prioriza la claridad: Un buen seguro de vida no es el que promete más, sino el que puedes entender y explicar con facilidad. Si al terminar de leer tu póliza no tienes claro qué cubre y cómo funciona, vale la pena pedir más información. 

Contratar un seguro de vida no es una decisión “para cuando sea grande”, sino para cuando quieres cuidar lo que ya construiste. Informarte, comparar y preguntar no elimina riesgos, pero sí te permite enfrentarlos con un plan.  

Y cuando hablamos de finanzas personales, la planeación siempre hace la diferencia.   

Fuente: Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Banamex

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