Wenchang, China.– China prevé lanzar en la segunda mitad de 2026 la sonda Chang’e-7, una misión clave para avanzar en la exploración del polo sur de la Luna y sentar las bases de futuras misiones tripuladas.
De acuerdo con la Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China, el módulo ya fue trasladado al sitio de lanzamiento espacial de Wenchang, en la provincia de Hainan, donde se realizarán pruebas previas conforme al calendario previsto.
Las autoridades informaron que las instalaciones se encuentran en condiciones óptimas y que los preparativos avanzan sin contratiempos.
La misión Chang’e-7 busca desarrollar tecnologías clave para la exploración de la superficie lunar, como el alunizaje suave de alta precisión, sistemas de locomoción con patas, mecanismos de salto y la exploración de cráteres en sombra permanente.
El proyecto contempla un enfoque integral que combinará un orbitador, un módulo de aterrizaje, un vehículo rover y un innovador sistema “saltador”, lo que permitirá realizar estudios del entorno y los recursos del polo sur lunar, una región considerada estratégica por la posible presencia de hielo de agua.
Siguientes pasos del programa lunar chino
Chang’e-7 forma parte de una hoja de ruta más amplia del programa espacial chino. Su misión complementaria, Chang’e-8, prevista hacia 2028-2029, estará enfocada en probar tecnologías de utilización de recursos in situ, como la fabricación de materiales con regolito lunar, un paso clave para la construcción de infraestructura fuera de la Tierra.
Ambas misiones son consideradas fundamentales para el desarrollo de la Estación Internacional de Investigación Lunar, un proyecto impulsado por China para establecer una base científica en el polo sur durante la década de 2030.

Cooperación y ambición espacial
La agencia destacó que la misión incluirá cooperación internacional y que el país integrará sus capacidades en exploración tripulada y no tripulada para aumentar la eficacia de sus proyectos lunares.
Con este programa, China busca consolidar su presencia en la nueva etapa de la exploración espacial, en la que el polo sur lunar se perfila como uno de los principales puntos de interés científico y estratégico a nivel global.



