La misión Artemis II se ha convertido en un hito para la exploración espacial al llevar a una tripulación humana más lejos de la Tierra que nunca antes, marcando el regreso a la órbita lunar tras más de cinco décadas.
Lanzada el 1 de abril de 2026 por la NASA, la misión ha alcanzado una distancia superior a los 406 mil kilómetros, superando el récord establecido durante la misión Apolo 13 en 1970.
A bordo de la nave Orion viajan los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes han logrado observar directamente la cara oculta de la Luna, un evento que no ocurría desde el programa Apolo en 1972.
Durante su trayectoria, la misión ha incluido momentos clave como la pérdida temporal de comunicación con la Tierra —prevista al pasar detrás de la Luna— y la captura de imágenes de regiones de interés científico, como la cuenca Aitken y el Mare Orientale.
Además, los astronautas han sido testigos de fenómenos únicos, como un eclipse solar observado desde el espacio profundo, lo que subraya el valor científico y simbólico de la misión.
Artemis II no contempla un alunizaje, pero es una prueba crucial de los sistemas de vuelo, navegación y soporte vital necesarios para futuras misiones. Su éxito allanará el camino para Artemis III, cuyo objetivo será llevar nuevamente seres humanos a la superficie lunar.
Con esta misión, la humanidad inicia una nueva etapa en la exploración del espacio profundo, no solo con la Luna como destino, sino con la mirada puesta en futuras misiones hacia Marte.



