“Al pueblo de México le ha costado sangre la defensa de la soberanía”: Sheinbaum Pardo

Titular:
endurece postura por caso Chihuahua y fija límites a EE.UU.

  • La presidenta subraya que la presencia de agentes extranjeros sin autorización viola la Constitución; confirma diálogo con Maru Campos vía Harfuch y responde a señalamientos del embajador estadounidense

La presidenta Claudia Sheinbaum fijó una de las posturas más firmes de su gobierno en materia de seguridad y política exterior, al advertir que la presencia de agentes extranjeros en operativos en México sin autorización constituye una violación a la Constitución y a la soberanía nacional.

Al referirse al caso ocurrido en Chihuahua, la mandataria fue contundente:

“El tema central es la presencia de agentes extranjeros en un operativo… sin haber solicitado los permisos que establece la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional”.

Desde Palacio Nacional, subrayó que este principio no admite ambigüedades:

“La soberanía no se negocia, se colabora, se coordina, pero en el marco de nuestras leyes, de nuestra Constitución y de la defensa de nuestra soberanía”.

La presidenta insistió en que todas las autoridades del país están obligadas a actuar bajo este marco:

“Todas y todos debemos de ser muy estrictos en la defensa de nuestra soberanía”.

Llamado a gobernadores

Sheinbaum explicó que su gobierno ya tomó medidas para evitar que situaciones similares se repitan, incluyendo el envío de lineamientos a los gobiernos estatales.

De acuerdo con la mandataria, cualquier colaboración con agencias extranjeras debe cumplir reglas claras:

“Si ustedes quieren colaborar con alguna agencia en materia de seguridad… es importante que siga lo que dice la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional”.

Precisó que estos mecanismos implican coordinación obligatoria con instancias federales:

“Para cualquier cosa sea con la Secretaría de Relaciones Exteriores o con el propio Gabinete de Seguridad Federal”.

La presidenta enfatizó que el caso Chihuahua no es menor, sino un asunto de Estado:

“Hay algo que no se negocia, se llama soberanía y principios”.

Reunión Harfuch-Campos

Sobre la relación con el gobierno de Chihuahua, encabezado por Maru Campos, la presidenta confirmó que el diálogo se estableció a través del secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

“Se le pidió información a la gobernadora y quedó de dar la información”.

Asimismo, detalló que el funcionario federal expuso los criterios legales que deben seguirse:

“Se le dijo todos los principios que hay que seguir, todas las leyes que hay que seguir para poder colaborar con algún gobierno extranjero, y que en este caso no se siguió este procedimiento”.

Pese a la tensión inicial, Sheinbaum aseguró que el intercambio fue institucional:

“Fue una conversación cordial y bueno, ya depende ahora de la gobernadora”.

Crítica a prácticas del pasado

La mandataria contrastó su postura con administraciones anteriores y criticó la permisividad hacia agencias extranjeras.

“Calderón no lo creía, dejaba operar a los agentes extranjeros en los operativos en tierra… nosotros no estamos de acuerdo con eso”.

No obstante, dejó claro que la cooperación con Estados Unidos continúa, pero bajo condiciones específicas:

“Claro que sí colaboramos, claro que sí nos coordinamos… pero en el marco del respeto a la soberanía”.

Respuesta al embajador de Estados Unidos

En paralelo, Sheinbaum respondió a declaraciones del embajador estadounidense Ronald D. Johnson, quien señaló que la inversión requiere certeza jurídica, seguridad y combate a la corrupción.

La presidenta respondió sin confrontación directa, pero marcando límites:

“Es lo que estamos haciendo, ellos allá y nosotros acá… en México también”.

En el contexto de la revisión del tratado comercial de América del Norte, reafirmó la posición de su gobierno:

“A nosotros nos interesa que se mantenga el tratado comercial en los tres países, porque nos ha dado muchas ventajas”.

Y subrayó el objetivo central de la política económica:

“Lo que buscamos siempre son las mejores condiciones para México”.

Soberanía, un principio histórico

Más allá del caso específico, Sheinbaum colocó el tema en una dimensión histórica, al vincular la defensa de la soberanía con los orígenes del Estado mexicano.

Recordó que este principio está consagrado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, particularmente en el artículo 39:

“La soberanía dimana del pueblo”.

Además, evocó el pensamiento de José María Morelos y episodios históricos como la Independencia y las intervenciones extranjeras, para subrayar el costo histórico de defender la autonomía nacional.

“Al pueblo de México le ha costado sangre la defensa de la soberanía”.

En ese sentido, advirtió que cualquier intento de injerencia debe rechazarse:

“El injerencismo es algo que no debería permitir ningún mexicano o mexicana”.

Cooperación sí, subordinación no

La presidenta sintetizó la postura de su gobierno en una fórmula clara:

“Que haya colaboración, que haya coordinación, pero no subordinación ni injerencismo”.

Reiteró que sí existe colaboración con agencias estadounidenses en materia de seguridad, pero siempre bajo reglas:

“Hay agentes de seguridad en México, sí… tienen permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores”.

Finalmente, insistió en que el cumplimiento de la ley no es opcional:

“Aunque no estén de acuerdo, tienen que cumplirlo, porque es la Constitución y las leyes… eso se llama Estado de Derecho”.

El caso Chihuahua, concluyó la presidenta, marca un precedente en la relación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad.

Tres ejes definen la postura del gobierno federal: cooperación internacional, respeto a la ley y defensa irrestricta de la soberanía.

“Porque la soberanía no se negocia”.

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